La temporada de arándanos chilenos 2025-2026 comenzó en octubre, con una proyección de leve aumento en los envíos de fruta fresca, que totalizarán 91.500 toneladas (+1%). Este incremento se da en un contexto de creciente competencia global, especialmente por parte de países como Perú.
Andrés Armstrong, director ejecutivo del Comité de Arándanos de Frutas de Chile, explicó que durante las últimas cuatro temporadas el país ha estado en un proceso de adaptación a esta nueva realidad, reduciendo los volúmenes exportados de fruta fresca debido a la menor competitividad de algunas variedades tradicionales.
“En las dos últimas temporadas, la incorporación de nuevas variedades ha superado la salida de las más antiguas, lo que ha permitido aumentar los volúmenes exportados desde Chile. La estimación de un crecimiento del 1% se explica por un alza del 67% en las variedades de recambio y una baja del 17% en las tradicionales. Con ello, esperamos cerrar la temporada con un 35% de nuestras exportaciones de arándanos frescos correspondientes a variedades nuevas”, señaló Armstrong.
Mercados y desafíos comerciales
En la temporada pasada, el 43% de los envíos chilenos de arándanos frescos se destinó a Europa, otro 43% a Estados Unidos, un 10% a Asia y un 4% a otros mercados. Para esta campaña, se espera un incremento en la participación de Europa y Corea, actualmente el principal destino chileno en Asia.
Respecto al mercado estadounidense, Armstrong advirtió sobre el impacto de la tarifa del 10% impuesta a las exportaciones chilenas por el presidente Donald Trump.
“Esta medida representa una barrera importante, que hace más atractivos otros destinos. Sin embargo, la relevancia de Estados Unidos, tanto para Chile como para otros países, nos obliga a ser más eficientes y a buscar nichos con productos diferenciados, ya sea por calibre, sabor o condición orgánica, que mantiene una buena demanda en ese mercado”, afirmó.

Estrategias del Comité de Arándanos
El Comité de Arándanos de Chile está enfocado en diversificar mercados y elevar la competitividad del sector a través de distintas acciones estratégicas:
• Promoción en mercados consolidados y apertura de nuevos destinos.
• Fortalecimiento del consumo interno y regional en Latinoamérica.
• Impulso al recambio varietal y a la industria del congelado.
“Los productores y exportadores chilenos están ofreciendo cada vez más un producto de calidad consistente, con un sabor que distingue a la fruta nacional. Además, los servicios logísticos más rápidos permiten llegar con fruta más fresca a los consumidores”, destacó Armstrong.
“Desde el Comité de Arándanos implementaremos campañas de promoción del arándano chileno en Brasil, Argentina y Chile, para potenciar el dinamismo y crecimiento que están mostrando estos mercados”, agregó.
Calidad: La clave para competir
La calidad se mantiene como un factor crucial para la competitividad del arándano chileno, especialmente en mercados exigentes como Norteamérica y Europa. Esta garantiza mejores precios y reduce los rechazos.
Armstrong concluyó señalando que el principal desafío de la industria es mantener la consistencia en la calidad a través del recambio varietal y la eficiencia logística: “Ese camino nos permitirá seguir creciendo en una industria que continúa incorporando nuevos consumidores y ampliando las oportunidades de uso del arándano a nivel global.”