Tras la apertura de los mercados de Bolivia e Indonesia en 2025, los exportadores peruanos de arándanos ahora tienen la mirada puesta en Vietnam, Nueva Zelanda y Japón, mientras los volúmenes de producción continúan en aumento.
Según el Servicio Nacional de Sanidad Agraria (Senasa), se está avanzando en la obtención del acceso fitosanitario a estos tres mercados.
Durante la temporada pasada, Perú exportó alrededor de 325.000 toneladas de arándanos, equivalentes a US$ 2.270 millones, consolidando su posición como el mayor exportador mundial de esta fruta, con una cuota del 31 % del comercio global. Le siguen Chile, España y Marruecos, cada uno con un 8 % del mercado, mientras que Estados Unidos ocupa el quinto lugar con un 7 %.
Razones del éxito
Gran parte del éxito de Perú se debe a la inversión constante de los productores en nuevas variedades genéticas, que cada año destinan millones de dólares a la adquisición de licencias. Por sofisticadas técnicas de manejo agronómico y a la diversidad de zonas de cultivo, el país ha podido inducir o prolongar los periodos de floración y fructificación, permitiendo producir arándanos durante todo el año.
Según cifras del Ministerio de Desarrollo Agrario y Riego (Midagri), entre mayo y septiembre de 2025 las exportaciones alcanzaron más de 135.000 toneladas, lo que representa un incremento del 92,9 % en comparación con el mismo periodo de 2024.