Hace más de 100 años nació la industria del arándano en Nueva Jersey, Estados Unidos, de la mano de Elizabeth White y Frederick Coville. Fue en 1916 cuando se comercializaron por primera vez arándanos cultivados de manera sistemática, marcando el inicio de una industria que desde entonces no ha dejado de expandirse.

Lo que comenzó como un cultivo local se ha transformado en una actividad global: hoy países de todas las latitudes producen, exportan y compiten por abastecer una demanda en constante crecimiento.

De acuerdo con el Reporte 2025 de Rabobank, la demanda global está tomando un nuevo impulso, encabezada por Norteamérica y Europa. Estados Unidos supera los 1,3 kg per cápita, con un consumo que continúa aumentando. Europa mantiene compras sólidas incluso en un contexto de precios volátiles y oferta irregular y China aún consume menos de 0,5 kg por persona, lo que deja un amplio margen para crecer.

En entrevista con Blueberries News, Gonzalo Salinas, analista senior de Productos Frescos de Rabobank Sudamérica, y David Magaña, analista senior de horticultura en Rabobank Norteamérica, profundizan en los factores que están dinamizando al sector, los motores del consumo, los desafíos regionales y las oportunidades que definirán la próxima década.

Disponibilidad todo el año: El gran acelerador del consumo

Para Magaña, uno de los elementos clave ha sido la aparición de nuevos países productores que han permitido contar con oferta los 12 meses del año.

“Si miramos la disponibilidad en los últimos 10 o 15 años, esta ha aumentado por la entrada de nuevos jugadores. Hace no tanto, en Estados Unidos la oferta se concentraba en el verano —con producción local y de Canadá— y luego en la contraestación con Chile. Hoy Perú, México y el sureste de Estados Unidos han cambiado completamente ese escenario. La disponibilidad per cápita ha aumentado justamente porque ahora hay fruta todo el año. Además, esta continuidad ha creado hábitos de compra estables, fortaleciendo el consumo recurrente en los hogares”, explicó.

Para Salinas, el éxito del arándano también se explica por su conveniencia: “El arándano es un producto extremadamente atractivo para el consumidor: no hay que pelarlo y funciona como snack saludable. Compite directamente con papas fritas o chocolates. Esa combinación de conveniencia y salud explica parte importante de su éxito reciente”.

“La alta demanda ha impulsado precios, lo que a su vez generó incentivos para expandir la producción mundial, incorporando a países como Perú, Marruecos y diversas regiones de África, consolidando al arándano como una fruta verdaderamente global”, destacó el analista.

Otro factor central es la velocidad con la que la industria del arándano ha adoptado nuevas variedades. “En comparación con otras frutas, el recambio varietal en arándanos es rapidísimo: una ventana de unos 10 años”, señaló Magaña. “En Perú, por ejemplo, Biloxi y Ventura llegaron a representar la mayoría de la superficie. Las variedades protegidas han permitido ofrecer fruta de gran calidad y con características valoradas por consumidores dispuestos a pagar más. Esta revolución varietal ha elevado los estándares globales en sabor, firmeza, calibre y vida de postcosecha”.

Exportaciones: El ascenso de Marruecos

El reporte de Rabobank indicó que las exportaciones globales de arándanos frescos siguen creciendo y que los volúmenes superan lo previsto para la campaña 2025/26. Perú se mantiene como líder mundial, pero Marruecos está ganando terreno rápidamente.

En esa línea, Magaña destacó: “Perú creció al combinar una ventana de mercado atractiva con variedades que se adaptaron muy bien. Ahora vemos a Marruecos ocupando la ventana de primavera del hemisferio norte, justo cuando termina Chile y antes de que comience Estados Unidos. Primero abastecía su mercado local y a España como puerta de entrada a Europa, pero ahora está exportando hacia Estados Unidos”.

Salinas agregó: “La cercanía con España es clave. Europa es el segundo mercado más importante en consumo y disponibilidad per cápita. Marruecos tiene ventajas similares a las que tuvo Perú: buena ventana, disponibilidad de mano de obra, genética protegida que se adaptó a las condiciones de producción y logística competitiva. Si mantiene este ritmo, podría transformarse en el segundo exportador mundial en 2030, dependiendo de cómo evolucionen Chile y México”.

Estados Unidos: Un mercado grande, pero con desafíos

Aunque el mercado estadounidense sigue expandiéndose, existe un fuerte desbalance, donde un pequeño grupo de consumidores concentra la mayoría de las ventas.

  • El 10% de los compradores genera más del 46% de las ventas en dólares.
  • El 5% superior representa más del 35%.

Para Magaña, esto muestra una gran oportunidad: “Aunque es una base pequeña, la industria puede ampliarla. Con variedades que den rendimientos más altos y fruta más consistente, además de más cosecha mecanizada, los productores podrían ser rentables incluso con precios más bajos. Eso permitiría, por decirlo de alguna forma, democratizar el consumo. Uno de los factores que limita la compra más frecuente es el precio”.

A ello, Salinas complementó: «El dilema es si la industria debe enfocarse en consumidores de ingresos más bajos —vendiendo más volumen a menor precio— o en segmentos premium. Se necesita fomentar el consumo con campañas de marketing, como en otras frutas”.

México: La genética como clave para el futuro

Otro actor principal de la industria enfrenta una situación más compleja. México lleva tres temporadas con exportaciones a la baja debido a rendimientos insuficientes, presión de plagas, costos crecientes y falta de economías de escala.

Magaña explicó que parte del problema es que algunas variedades no alcanzaron su potencial en México. “Variedades exitosas en Perú no dieron los mismos resultados. También hay desafíos fitosanitarios y costos de mano de obra que se han triplicado en 6 o 7 años. Sumado a un tipo de cambio desfavorable, esto afectó la rentabilidad”.

Según Magaña, México aún presenta un espacio importante para mejorar:

  • Profesionalización del sector.
  • Consolidación de productores (hoy el promedio es de solo 5 hectáreas).
  • Identificación de variedades exitosas adaptadas a las condiciones locales.

Para Magaña, “la genética será el elemento determinante en la competitividad futura del arándano mexicano, que permitirá a la industria crecer y diversificarse”.

Sudamérica: Innovación varietal y nuevos formatos redefinen su rol global

En Chile y Perú, el recambio varietal está avanzando rápidamente hacia genética patentada que ofrece:

  • Mayores rendimientos.
  • Mayor vida útil.
  • Mejor experiencia organoléptica (dulzor, acidez, firmeza y crocrancia).
  • Calibres más grandes (estándar 16 mm y variedades jumbo).
  • Consistencia a lo largo de la temporada.

Salinas destacó que “el consumidor busca sabor, tamaño y textura. Para el productor, la clave es la rentabilidad y que la variedad se adapte al sitio productivo. Si se logra mantener una experiencia consistente durante todo el año —en Chile, Perú u otros orígenes— se refuerza la fidelidad del consumidor”.

Magaña añadió que la cosecha mecanizada será un atributo cada vez más relevante, sobre todo en mercados como Estados Unidos y Europa.

Europa: Temporada positiva, pero con desafíos crecientes

Pese a la complejidad del escenario, Rabobank anticipa un incremento interanual en los envíos de arándanos europeos para 2026.

Salinas explicó: “La proyección de producción de arándanos será más estable en zonas de Europa Oriental. Polonia, por ejemplo, se ha posicionado como un muy buen productor y exportador de arándanos hacia la Unión Europea. También existen regiones con costos de mano de obra más bajos, pero su crecimiento sigue limitado por la disponibilidad de tierra, un factor decisivo”.

En países tradicionales como Holanda, Bélgica y Alemania, la industria está altamente fragmentada y la disponibilidad de terrenos es reducida, lo que dificulta la renovación varietal o la expansión de la oferta. “A diferencia de estos mercados, Perú es un productor con condiciones climáticas que permiten ciclos de producción más rápidos y una capacidad de adaptación mucho mayor”, agregó.

De acuerdo con Salinas: “Quizás en España y Portugal existan algunas zonas con superficies más amplias y rentabilidades más altas, pero tampoco se observa que puedan crecer de manera exponencial, ni que España, Portugal o Polonia logren replicar el ritmo de expansión que ha tenido Perú. Al mismo tiempo, este crecimiento más limitado en Europa ayuda a controlar la incorporación de nuevos consumidores a la base de demanda, manteniendo un equilibrio entre oferta y mercado”.

Asia: Un potencial enorme aún sin explotar

Pese a que la diversificación hacia Asia está cobrando fuerza aún son mercados con un potencial enorme para explotar.

En palabras de Salinas, desde la perspectiva de Chile, Perú y México, la principal tensión estará enfocada en Estados Unidos, porque es un mercado desarrollado y el mayor consumidor. “Perú está haciendo esfuerzos de diversificación y China se está transformando de importador a potencial exportador. Todavía no lo es, pero es probable que ocurra en el futuro, considerando los crecimientos interanuales de tres dígitos en sus exportaciones. Pasó de 1.000 a 2.400 toneladas en las dos temporadas anteriores, y en la campaña 2024/25 ya alcanzaron las 6.400 toneladas. Esos arándanos se envían principalmente a países vecinos, lo que está ayudando a abrir mercados y a incorporar nuevos consumidores. Eso es algo que Chile, Perú, México u otros países estaban logrando de forma secundaria porque se enfocaban en mercados más desarrollados como Europa o Estados Unidos”, agregó.

El especialista explicó, además que China está avanzando con el recambio varietal, por lo que está llegando con variedades nuevas. “En Asia, los consumidores están buscando alternativas saludables y, cuando se logre contar con oferta durante todo el año, no solo se abrirá aún más la puerta de China, sino también la de países como Chile y Sudáfrica, que están aumentando su producción, junto con Australia, que tiene la ventaja del tiempo de tránsito. Por lo tanto, existe una gran oportunidad, pero dependerá del manejo y distribución de volúmenes a lo largo del año”, sostuvo.

Oportunidades para la próxima década

Según los analistas, las principales oportunidades para la industria global del arándano son:

1. Crecimiento sostenido en mercados desarrollados

Estados Unidos y Europa aún tienen espacio para ampliar la base de consumidores.

2. Mejorar calidad y consistencia

El recambio varietal será crucial para entregar fruta firme, dulce, grande y estable.

3. Mayor eficiencia productiva

Cosecha mecanizada, genética adaptada y uso estratégico de tecnología.

4. Expansión en mercados emergentes

Asia, India, el sudeste asiático y mercados domésticos de países productores.

De acuerdo con Salinas: “En Perú se observa arándano presente en mercados mayoristas y tiendas especializadas. Los mercados locales están comenzando a demandarlo, a conocerlo, y a medida que la presencia del arándano se diversifique entre distintos segmentos de la población, puede generarse algo muy positivo”.

El asesor menciona el caso de Brasil, que, con más de 200 millones de habitantes, tiene una producción local incipiente e importaciones, pero un consumo todavía muy bajo. “Sin embargo, cuenta con consumidores muy preocupados por su salud, por lo que el arándano, ya sea local o importado, podría tener muy buena acogida”, agregó.

El analista detalló que puede ocurrir lo mismo en México, cuyo potencial –al igual que el de Perú y Chile- se suele pasar por alto debido a su sólido enfoque exportador. «Existe una oportunidad tanto en los mercados locales como en nuevos destinos. Veo a Chile y Perú desarrollándose con fuerza en Asia —fuera de China y Corea—, donde están tanteando el terreno y tratando de entender al consumidor. Aunque estos mercados aún representan escenarios pequeños comparados con Estados Unidos, en el largo plazo pueden despegar y ayudar a diversificar el destino de la oferta, reduciendo la dependencia de EE.UU. y Europa”, puntualizó.

“Si pensamos en la fruta del futuro, probablemente sería una que se pueda transportar fácilmente, práctica al consumir, con características nutricionales deseables y agradable al paladar. Los arándanos cumplen con todos estos criterios, y les veo muchísimo potencial para seguir creciendo”, finalizó Magaña.