Las adquisiciones de empresas vinculadas al negocio del arándano por parte de inversionistas se han convertido en una tendencia creciente a nivel mundial. Impulsada por la alta demanda global y el crecimiento sostenido del consumo de este fruto, la industria ha despertado el interés de fondos soberanos, fondos de pensiones, private equity y family offices.

Ejemplos de este fenómeno incluyen el aumento de participación de PSP Investments —fondo de pensiones canadiense— en Hortifrut, superando el 60%; y el caso de ADQ, fondo soberano de Abu Dhabi, propietario de Unifrutti, que a través de esta compañía adquirió el 100% de Bomarea y Verfrut.

Esta realidad es conocida de cerca por Daniel Serdio, Group M&A Senior Manager de Unifrutti (ADQ). En los últimos tres años, el ejecutivo ha liderado adquisiciones estratégicas como Verfrut, Bomarea, AvoAmerica y la reciente compra de Safco Perú, además de la compra de activos agrícolas en categorías como arándanos, uva de mesa, cítricos y otras frutas a nivel global.

Desde Abu Dhabi, Emiratos Árabes Unidos, Serdio conversó con Blueberries News sobre las principales tendencias que están marcando la industria global del arándano: consumo en expansión, nuevas variedades, consolidación y desafíos.

Arándanos todos los días del año

El ingeniero industrial de la Pontificia Universidad Católica de Chile, PUC, explicó que la primera gran tendencia es el fuerte crecimiento de la demanda. “El consumo en Estados Unidos y Europa sigue aumentando, y China continúa creciendo de forma muy importante. Esto ha obligado a incrementar la producción global. El consumidor quiere arándanos las 52 semanas del año, lo que exige producir en distintas regiones del mundo para abastecer a retailers y consumidores”, señaló.

La segunda tendencia clave es el recambio varietal. “Variedades más antiguas como Biloxi o Ventura han ido siendo reemplazadas porque obtienen precios más bajos, asociados a menores atributos de calidad: viaje, firmeza, brix, entre otros. En los últimos años han surgido nuevas variedades como Sekoya o Mágica, con mejor calidad de fruta, que son las que hoy demanda el consumidor. Estas nuevas variedades alcanzan precios entre US$1 y US$3 por kilo por sobre las tradicionales, lo que impulsa un cambio estructural en la industria”, destacó.

La tercera gran tendencia es el aumento sostenido de la inversión institucional en el sector. “Existe un perfil muy atractivo de inversión en arándanos, lo que ha captado el interés de fondos soberanos, fondos de pensiones y private equity a nivel global. Esto ha acelerado la inversión y el crecimiento de la producción”, detalló Serdio.

El ejecutivo resaltó que hoy conviven distintos tipos de inversionistas: fondos soberanos, private equity, family offices e inversionistas privados, generando un ecosistema cada vez más sofisticado.

¿Por qué el arándano atrae tanto capital?

Ser reconocida mundialmente como una fruta saludable ha sido clave en el posicionamiento del arándano como uno de los cultivos líderes del mercado. “Es una fruta que gusta mucho al consumidor, saludable y versátil. La tendencia healthy y de snacking la ha consolidado. No es una moda, llegó para quedarse”, afirmó.

Desde la perspectiva del inversionista, los márgenes y retornos son sumamente atractivos, con una alta rentabilidad que permite competir con otras industrias.  “Además, la inversión en fruta va de la mano con la inversión en tierra, lo que entrega protección y estabilidad”, agregó Serdio.

Otra característica, detalló, trata sobre la relevancia que ha ganado la inversión en tierra agrícola en las últimas décadas. “El precio por hectárea ha crecido de forma sostenida y no tiene una alta correlación con los mercados financieros globales. Permite pensar en el largo plazo, con una demanda predecible: las personas seguirán consumiendo fruta en 20 o 30 años, Además, la industria aún está fragmentada, lo que abre oportunidades de crecimiento y consolidación”.

Variedades premium y retorno por hectárea

Respecto a la elección varietal, Serdio fue enfático: «Lo importante es acceder a variedades premium líderes del mercado, junto con acuerdos comerciales que permitan su desarrollo. Estas variedades logran mejores precios y mayores rendimientos por hectárea, lo que se traduce en retornos superiores”.

A ello resaltó que para los productores que buscan atraer capital o vender su operación en el futuro, la recomendación es clara: “Tener las variedades correctas en el lugar correcto. Elegir zonas con acceso a agua, disponibilidad de mano de obra, equipos técnicos y una operación bien estructurada. Eso marca la diferencia”, puntualizó.

Regiones clave y la importancia de cubrir las 52 semanas

Sobre las regiones que concentran mayor interés para nuevas inversiones, Serdio explicó que el objetivo es cubrir el suministro anual. “Un solo país no permite abastecer las 52 semanas. Por ejemplo, Perú cubre de julio a enero, pero luego necesitas Chile, México y Estados Unidos para abastecer el mercado de Estados Unidos. Para Europa o China, también entran en juego otros países”, explicó.

De acuerdo con el ejecutivo, el acceso al agua es uno de los factores más críticos al momento de evaluar nuevas inversiones, junto con la ubicación y adaptación varietal.

Más capital, más competencia y consolidación del sector

Otra consecuencia de la llegada de capitales es el alza en la competitividad del sector. Para Serdio, este es un tema clave: “Estos fondos aportan profesionalización, mejores estándares de gobernanza y planificación. Además, permiten acelerar el recambio varietal en una industria intensiva en capital. Esto ha intensificado la competencia por activos estratégicos: tierra con agua, variedades, mano de obra y talento técnico”.

En esa línea, Serdio anticipó un mayor proceso de consolidación del sector.  “Es probable que pequeños y medianos productores enfrenten dificultades y se genere consolidación vía compras o desarrollo. También veremos el surgimiento de plataformas regionales y globales, algo que hace 10 años no existía con esta fuerza”.

Desafíos y oportunidades de negocio

Entre los principales desafíos para la industria arandanera, se ubican la presión sobre los precios y el acceso a variedades premium.

Según el ejecutivo, “a medida que la oferta crece, puede superar la demanda en ciertas ventanas, afectando los precios, especialmente en variedades antiguas menos demandadas”. Otro reto importante es el acceso a variedades premium, muchas de ellas protegidas por clubes o patentes, así como la competencia por tierra y agua.

En cuanto a oportunidades de crecimiento para el sector en el corto plazo, Daniel Serdio destacó el recambio varietal, el crecimiento en países emergentes y el avance de la mecanización. “En los próximos 3 a 5 años veremos mayor producción mecanizada, lo que reducirá costos de forma significativa y hará más atractiva la inversión en regiones con mano de obra más cara, como Estados Unidos”, concluyó.