A solo días del Año Nuevo Chino (17 de febrero) —la festividad más importante del gigante asiático—, las cerezas chilenas se posicionan como las grandes protagonistas de la celebración. Este fruto, símbolo de prosperidad, buena suerte y abundancia, es uno de los regalos más valorados durante esta fecha, convirtiendo a Chile en un actor clave dentro de este mercado.
Para que las cerezas chilenas conquisten no solo China, sino también los principales destinos del mundo, alcanzar excelente calidad, calibre, color y firmeza es hoy la principal meta de productores y exportadores. En este desafío, la poscosecha cumple un rol determinante, ya que incide directamente en la condición de la fruta, su vida de postcosecha y el rendimiento de la temporada siguiente.
En este contexto, se desarrolló el 3° Curso de Poscosecha de Cerezas, impartido por el asesor Patricio Morales, con un enfoque en el manejo de huertos. Esta edición marcó además un hito al realizarse por primera vez de manera presencial, luego de que las versiones anteriores se desarrollaran en formato online.
El encuentro se realizó el 21 de enero en Monticello y reunió a más de 250 productores, exportadores y profesionales del sector, con el objetivo de entregar herramientas técnicas que permitan enfrentar una industria cada vez más competitiva y exigente.
A modo de apertura, el director de Asesorías y Servicios Agrícolas, organizadora del curso, agradeció a los participantes que llegaron al Centro de Conferencias Monticello y se refirió a los desafíos para la industria cerecera. “Creo que siempre afrontamos nuevos desafíos en la fruticultura en general. Se nos viene una temporada bastante difícil, donde cada vez sumamos nuevos obstáculos que tenemos que aprender a superar”, señaló.
Sobre la importancia del curso, producido por Consultora Agrícola y Comercial Santa María, CASM Blueberries, y la participación de diferentes actores de la industria como productores, comercializadores, distribuidores, el asesor destacó que “somos todos parte de un ecosistema, en el cual todos nos necesitamos porque somos parte importante del rol de producir fruta fresca».

Mayor presión sanitaria, menos herramientas químicas y mercados más exigentes: Los desafíos del manejo de poscosecha
En cuanto al control de plagas y enfermedades de poscosecha, el asesor comentó que “este es un tema bastante relevante. Desde la temporada pasada hemos tenido una carga importante de plagas; de hecho, la temporada actual comenzó con una mayor presión de plagas y enfermedades. Con el paso del tiempo, contamos con menos herramientas químicas para el control, y es ahí donde el área biológica ha tomado mayor fuerza como complemento al manejo químico”.
Asimismo, explicó que existe una clara intención de apertura hacia otros mercados, los cuales son altamente restrictivos y cuarentenarios respecto a determinadas plagas. “Esto vuelve complejo el diseño de programas fitosanitarios eficientes para el control de plagas y enfermedades”, señaló.
Respecto a las enfermedades, indicó que las pudriciones ocasionadas por Botrytis y Alternaria son las más importantes y que tuvieron una alta recurrencia durante la temporada pasada. “Muchas de estas pudriciones, agregó, están asociadas a Drosophila suzukii, una plaga que esta temporada ha sido especialmente agresiva y ha generado numerosos problemas en la etapa de precosecha de los huertos. En el caso de Drosophila suzukii, los calendarios de aplicaciones deben ser muy estrictos, evitando ventanas que permitan el ingreso de insectos”, enfatizó Morales.
En relación con las pudriciones, destacó que el uso de fungicidas es clave dentro de los programas de floración. No obstante, advirtió que “en los últimos años se ha abusado de ciertas moléculas que, debido a su bajo costo, han sido muy accesibles para los productores”.

El primero de muchos
Esta completa capacitación técnica fue además el primer evento producido por CASM Blueberries. Antonia Maggiolo, encargada de I+D de CASM, señaló: “estamos muy felices por el éxito del primer curso que estamos organizando, se está desarrollando de muy buena manera, con mucha participación. Estamos felices y muy agradecidos. Hoy estamos viendo el cultivo del cerezo con Patricio Morales y se vendrán más cursos enfocados en el arándano, así que los dejamos invitados para lo que se viene”, señaló.

Al concluir el curso, Patricio Morales compartió sus impresiones sobre el desarrollo de la actividad. “Fue un día extraordinario para mí, la asistencia de la gente fue muy buena, tuvimos más de 260 asistentes, por lo que estoy muy contento y se los agradezco mucho. En lo personal, uno trata de aportar algo más a la fruticultura del país y esta instancia tuvo muy buena aceptación. Así que muy agradecido, y como les dije, hay que seguir tirando el carro hacia adelante en el negocio de las cerezas”, finalizó.
