Optimizar la aplicación de fitorreguladores es uno de los grandes desafíos técnicos en la producción moderna de arándanos. Conocer cómo influyen diferentes variables como son: la concentración, el volumen de agua, el pH, el tamaño de gota y el cubrimiento puede marcar la diferencia entre una aplicación exitosa o una aplicación defectuosa con un costo económico para el agricultor.

Este será uno de los temas centrales que abordará Thomas Fichet, Doctor en Biotecnología de la Universidad Politécnica de Valencia y docente del Departamento de Producción Agrícola de la Facultad de Agronomía de la Universidad de Chile, en el 2° Curso Internacional de Especialización en Producción de Arándanos, organizado por Consultora Agrícola y Comercial Santa María (CASM Blueberries).

El evento se realizará entre el 17 y el 19 de marzo de 2026 en Lima, Perú, e incluirá dos jornadas técnicas en el Hotel Sheraton Lima y un Día de Campo en Qali Fruit, subsidiaria de Agrícola Cerro Prieto.

Uno de los principales conceptos que Fichet busca aclarar es la diferencia entre trabajar con dosis y trabajar con concentración. “Muchos agricultores utilizan dosis —una cantidad de ingrediente activo por hectárea—, pero no consideran que la concentración del producto cambia según el volumen de agua aplicado. En cambio, la concentración es fija: es una cantidad por litro, y no varía según el volumen de agua aplicado”, explica el especialista. Por ejemplo, una dosis de un litro por hectárea tendrá una concentración distinta si se moja la hectárea con 1.000 litros de agua o con 2.000 litros, lo que impacta directamente en la efectividad de la molécula o ingrediente activo.

Otro punto clave es entender la diferencia entre mojamiento y cubrimiento. De acuerdo con el experto, mojamiento es la cantidad de litros aplicada para humedecer una superficie. Mientras que cubrimiento se refiere a la uniformidad con la que el producto llega a los distintos órganos de la planta (hojas, fruta, brotes).

Thomas Fichet, Doctor en Biotecnología de la Universidad Politécnica de Valencia.

“Mientras mejor sea el cubrimiento, mayor será la efectividad, ya que los fitorreguladores tienen muy poca movilidad dentro de la planta y su acción es muy localizada”, explicó Fichet.

Además, el tamaño de gota influye directamente en la absorción. “Las gotas más pequeñas se secan más rápido, por lo que el producto tiene menos tiempo para penetrar en la célula. Una vez que la gota se seca, el producto queda sobre la epidermis y ya no entra, comenzando un proceso de degradación del ingrediente activo”.

El pH del agua: Un factor crítico que muchos pasan por alto

El especialista también advirtió sobre la importancia del pH del agua utilizada en las aplicaciones. “La mayoría de los reguladores funcionan mejor en pH ácidos, cercanos a 5,5 o 6. Sin embargo, muchas veces se trabaja con aguas alcalinas, con pH entre 7,4 y 8, donde la efectividad y penetración de muchos fitorreguladores disminuye considerablemente”.

Durante el curso se revisarán ensayos con distintos pH, diferentes moléculas y estrategias para mejorar la penetración del ingrediente activo.

Según Fichet, uno de los grandes problemas de estos productos es su baja capacidad de penetración. “Entre un 90% y un 95% del producto aplicado nunca entra al fruto o la hoja. Por eso es clave ser muy eficiente en la aplicación. Muchas veces los malos resultados no se deben al producto, sino a una mala aplicación”.

Errores frecuentes en campo

Entre los errores más comunes detectados en campo, el especialista destacó:

  • Bajo volumen de agua por hectárea para ahorrar costos.
  • Deficiente cubrimiento del órgano de la planta. (hoja, fruto o yema) que se quiere estimular
  • Uso de aguas con pH inadecuado.
  • Expectativas poco realistas sobre ciertas moléculas.

“Reducir el volumen de agua para ahorrar termina siendo una mala economía: si no se obtiene efecto, el gasto final es mayor”, enfatizó.

Finalmente, Fichet resaltó la importancia de que los asistentes comprendan que la aplicación de fitorreguladores tiene características muy distintas a otros productos foliares como los fertilizantes minerales. “La aplicación de fitorreguladores de crecimiento tiene particularidades específicas. Entenderlas es clave para lograr resultados reales en campo”.

Thomas Fichet será parte de los conferencistas del 2° Curso Internacional de Especialización en Producción de Arándanos.  ¡Asegura tu lugar en uno de los eventos más importantes del sector!

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