La exportadora chilena Prize es reconocida a nivel internacional por la calidad de su fruta, especialmente sus arándanos, que han conquistado los principales mercados del mundo. La compañía cuenta con producción en Chile, Perú, México, China, Marruecos, EEUU y Georgia, con el objetivo de abastecer la mayor cantidad de mercados en el mundo.
En entrevista con Blueberries News, Rodrigo Estévez, ingeniero agrónomo, MBA de la Universidad de Chile y gerente comercial de Prize, analiza la campaña 2025–2026 en los distintos orígenes productivos, junto con los principales desafíos y oportunidades que enfrenta la industria.
El ejecutivo se refirió a la expansión a nivel global que vive el arándano actualmente. “No hay país que no esté creciendo. El consumo se está expandiendo tanto en los mercados más desarrollados como en aquellos donde antes el arándano no era tan relevante. Desde esa mirada, la evaluación de la temporada es muy positiva”, señaló.
Estévez destacó que la diversificación de orígenes permite a Prize abastecer a sus clientes durante las 52 semanas del año, evitando los picos de oferta concentrados en pocas semanas.
“Nuestra diversificación nos da una fuerza muy importante para abastecer a nuestros clientes de todo el mundo durante todo el año, a diferencia de otras frutas donde en pocas semanas se juega toda la temporada”.

A ello agregó que la industria vive una verdadera revolución varietal. “Estamos viviendo una transformación genética similar tal vez a la que ocurrió en la uva. Muchas variedades han quedado obsoletas y las nuevas genéticas han entrado con mucha fuerza, ofreciendo una fruta de mejor calidad y experiencia de consumo. Eso impulsa directamente el aumento de la demanda”.
Perú: Principal origen de Prize
Respecto de la temporada 2025–2026 en Perú, Estévez señaló que el país “se transformó en nuestro principal origen. Vamos a terminar la temporada con cerca de 15 millones de kilos, versus los 8,5 millones del año pasado, es decir, estamos casi duplicando nuestro volumen en solo un año”.

Destacó que el arándano peruano está teniendo un alto impacto en todos los mercados, desde Estados Unidos y Europa hasta Latinoamérica, Medio Oriente e India, donde la fruta llega vía marítima tras más de 50 días de tránsito manteniendo una excelente calidad. “Eso solo es posible gracias a la nueva genética, que permite entregar una fruta extraordinaria y una muy buena experiencia de consumo”.

Además, resaltó el buen desempeño del arándano peruano en el mercado chileno, donde se comercializa fruta de alta calidad durante todo el año.
Chile: Más genética nueva y una temporada más temprana
En Chile, Prize ha incrementado su superficie con nuevas variedades del grupo Sekoya. “Comenzamos la cosecha en julio en nuestros campos de Quillota y Putaendo, extendiendo la campaña hasta febrero, es decir, más de seis meses. La genética nueva marca una diferencia frente a las variedades tradicionales”.

Por otra parte, Estévez reconoció que las variedades tradicionales están enfrentado mayores desafíos. “El consumidor en los mercados de destino se ha ido acostumbrado a un producto de mejor sabor, calibre, firmeza y experiencia de consumo. A Chile le está costando competir con variedades tradicionales, y una de las formas de defenderse es no transar la calidad. Además, la temporada se adelantó y concentró, lo que ha generado desafíos comerciales adicionales”. A lo anterior se suman eventos climáticos como lluvias y olas de calor que exigen de manejos altamente precisos para asegurar la calidad de la fruta.

Marruecos, México y China: Nuevos polos productivos
En Marruecos, Prize iniciará su primera cosecha esta temporada con variedades Sekoya. “Estamos muy entusiasmados con la apertura de nuevos orígenes”, aseguró el gerente comercial de Prize.

En México, la empresa ya comenzó su segunda temporada con foco en Sekoya y las expectativas son altas, con un producto orientado principalmente al mercado estadounidense, pero también con proyección a otros destinos.

En China, Prize inició su primera cosecha comercial a fines de 2025: “Estamos teniendo un impacto muy positivo con genética nueva y presencia con fruta local bajo la marca Prize. Esto nos da una ventaja competitiva para abastecer a nuestros clientes en China todo el año con fruta de alta calidad, crocante y de buen calibre”.
Georgia: La nueva apuesta para Europa
Un país con mucho potencial para la industria arandanera es Georgia, –de alto requerimiento de frío- donde las plantaciones de Prize entrarán en producción a partir de 2026. “Georgia nos dará la fortaleza para abastecer al mercado europeo en contraestación de Chile y Perú, complementando la oferta de Marruecos”, destacó el ejecutivo.

Mercados: Fuerte presencia en Asia, Europa y Norteamérica
Prize exporta arándanos a los principales mercados del mundo. En Asia, Corea del Sur se ha consolidado como un destino estratégico para fruta de Chile, con excelentes resultados en calidad y precios.
De acuerdo con el gerente comercial de Prize, han desarrollado fuertemente una estrategia de diversificación comercial para no depender tanto de un solo mercado, y así minimizar algunos riesgos propios del negocio. “El desafío es llegar con fruta en óptimas condiciones a todos los rincones del mundo”.

En Estados Unidos, Prize ha fortalecido su presencia en supermercados con su marca propia. “El consumidor norteamericano, al igual que el resto del mundo, está dispuesto a pagar más por un mejor producto, y eso lo vemos claramente con la nueva genética”, sostuvo Estévez.
Estrategia: Integración vertical, presencia local y desafíos
Entre las principales estrategias de la compañía destacan el desarrollo de un producto premium apoyado en nueva genética; el establecimiento de oficinas comerciales propias en Europa, India y China, además de su socio en EE. UU.; la integración vertical para una mayor cercanía con mercados y clientes; y abastecer de arándanos durante los doce meses del año. “Tener oficinas locales nos permite entender la realidad de cada país y estar más cerca de nuestros clientes”, explicó Estévez.

Finalmente, el ejecutivo identificó los principales retos del sector: “El gran desafío es el recambio varietal, que implica una inversión relevante. También debemos avanzar en aplanar la curva de oferta mundial y enfrentar los desafíos logísticos, con tránsitos de hasta 50 días hacia mercados como India”.
Pese a ello, Estévez es optimista: “La nueva genética, la diversificación de orígenes y el crecimiento del consumo mundial hacen que la mirada de la temporada sea muy positiva para nosotros”.
