Con el paso de los años, la producción de arándanos en Austria ha ganado protagonismo, marcada hoy por un fuerte proceso de recambio varietal y enfoque en la calidad.

La principal región productora se ubica en el sureste de Estiria, una zona caracterizada por su clima montañoso, con condiciones que resultan especialmente adecuadas para la producción de esta fruta.

Cerca de esta zona se encuentra el productor Manfred Schneider, quien lleva 15 años en el sector y se ha especializado en la producción de arándanos orgánicos.

“Actualmente cultivamos 25 hectáreas de arándanos orgánicos. Nuestro objetivo es duplicar la superficie de producción en los próximos tres a cuatro años”, comentó.

El crecimiento productivo ha ido acompañado de una estrategia enfocada en mercados cercanos. “Por el momento exportamos exclusivamente a Suiza. En los últimos dos años no hemos tenido volúmenes de producción suficientes para satisfacer completamente la demanda del mercado”, indicó.

Una temporada desafiante

La campaña 2025 presentó diversos desafíos para los productores. Según explicó Schneider, “fue inusual, experimentamos una primavera muy fría, especialmente durante la floración y la fase de división celular. Como resultado, el tamaño de la fruta fue menor en comparación con otros años, lo que también provocó una menor disponibilidad general en el mercado”.

Nuevas genéticas impulsan el crecimiento

Schneider visualiza un importante potencial de crecimiento para la industria, especialmente impulsado por nuevas genéticas que ofrecen mayor tamaño de fruta, mejor crocancia y sabor junto con una vida útil más prolongada.

En esa línea, el mercado europeo está demandando principalmente fruta de gran calibre, crocante, sabrosa y con buena poscosecha. “La mayoría de las nuevas genéticas son híbridas, y cada productor debe probar cuáles variedades se desempeñan bien bajo sus condiciones específicas de cultivo. Lo que funciona en Oregón o España no necesariamente funciona en Austria”, destacó.

Por ello, subrayó que “la innovación genética es extremadamente importante si queremos aumentar la confianza del consumidor y estimular un mayor crecimiento en las ventas”.

Recambio varietal para enfrentar el cambio climático

Hace dos años el huerto inició un proceso de recambio varietal. “Algunas variedades como Liberty y Aurora tuvieron muy buen desempeño en el pasado, pero ya no son óptimas debido a los efectos del cambio climático en los últimos 15 años”, comentó el productor.

“Estamos probando alrededor de 35 variedades diferentes de diversos programas de mejoramiento. Con base en los resultados, esta temporada decidiremos cuáles serán seleccionadas para futuras plantaciones”, señaló.

Además, destacó que las nuevas genéticas presentan ventajas agronómicas relevantes: “Generalmente muestran un crecimiento más rápido, mayor eficiencia en la cosecha —a menudo requiriendo no más de dos recolecciones— y mejor tolerancia a las olas de calor”.

A ello añadió: “Las nuevas genéticas plantadas en la ventana productiva adecuada representan una gran oportunidad. Los principales desafíos son el aumento de los costos de producción y de la mano de obra, así como la disponibilidad de trabajadores calificados en el momento oportuno”.

El avance varietal también exige ajustes en el manejo productivo. En este contexto, los sistemas de protección cumplen un rol estratégico. “Bajo nuestras condiciones de cultivo, los sistemas de protección son esenciales, especialmente para las variedades de media a tardía temporada, si se quiere producir arándanos de alta calidad”, indicó Schneider.