Pese a los desafíos climáticos y al aumento de la competencia, la campaña chilena de arándanos —que ya se encuentra en su etapa final— proyecta resultados favorables para la industria.
Un ejemplo de ello es la Asociación Gremial de Productores de Berries del Biobío (Aproberries), que informó que la temporada en la región concluyó con un crecimiento del 11,6% en volumen exportado, alcanzando las 11.500 toneladas, por sobre las 10.300 registradas en el ciclo 2024-2025.
En esa línea, el presidente del gremio, Francisco Novales, destacó que el potencial productivo pudo ser aún mayor. Sin embargo, el evento climático del 21 de diciembre deterioró la condición de la fruta y obligó a destinar un porcentaje relevante al congelado IQF en lugar del mercado fresco, en una temporada que además estuvo adelantada por temperaturas inusualmente altas durante el invierno y la primavera.
En materia de retornos, el sector se mantiene cauto, ya que parte del volumen aún estaba en tránsito al momento del balance regional. Desde la exportadora Fistur, su gerente, Peter Stengel, señaló que “el adelanto de aproximadamente dos semanas se reflejó tempranamente en la curva de envíos, con mayor fruta despachada en diciembre sin un aumento de la superficie plantada. En términos de facturación, el cierre se perfila similar al de la temporada anterior”.
Con la mirada puesta en el contexto sudamericano, los actores regionales estiman que Chile rondaría las 90 mil toneladas exportadas esta temporada, cerca del 25% de la oferta del continente, mientras que el Biobío representaría aproximadamente el 15% del total nacional. Esta cifra resume el peso estratégico de la región y explica por qué las exigencias de mercado y la condición en destino se han convertido en el centro de la conversación.
Para no perder terreno en los mercados premium, la región ha iniciado un proceso de modernización genética tan agresivo como costoso. Variedades tradicionales como Duke y Legacy están dando paso a nuevas alternativas como Sekoya, Luna, Arabella y Titanium, desarrolladas para ofrecer mayor firmeza y mejor comportamiento en viajes de larga distancia, atributos clave para el retail internacional.
Crecimiento sostenido impulsa las exportaciones en la recta final
De acuerdo con el último informe de cosecha y exportaciones elaborado por iQonsulting y el Comité de Arándanos de Frutas de Chile, el volumen en la semana 5 alcanzó las 2.930 toneladas. En términos acumulados, los envíos totales suman 88.410 toneladas, lo que representa un alza del 7% en comparación con la misma semana de la temporada anterior.
Los volúmenes de exportación ya han superado la proyección estacional (87.406 toneladas); con la temporada de arándanos encuentra próxima a finalizar.
El total acumulado de envíos orgánicos llegó a 16.715 toneladas, equivalente al 19% de las exportaciones totales de fruta fresca.
Las principales variedades exportadas esta temporada son Legacy, con una participación del 30%, seguida por Duke con un 21% y Blue Ribbon con un 8%, reflejando una transición gradual hacia materiales genéticos de mayor desempeño comercial.