La actual campaña peruana de arándanos se acerca a su etapa final, mostrando en términos generales un excelente desarrollo fisiológico y vegetativo de las plantas, a pesar de las altas temperaturas registradas durante el verano. Así lo constató Simón Muñoz, asesor internacional en producción de arándanos de Consultora y Agrícola Comercial Santa María, CASM Blueberries, tras una reciente visita a campos productivos del país.
Durante las últimas dos semanas, el especialista recorrió huertos ubicados en las cercanías de Trujillo, junto al equipo técnico de Innovak Global, donde evaluaron el estado de los cultivos y entregaron estrategias orientadas a mitigar el estrés abiótico característico de esta época, marcado por altas temperaturas y un elevado déficit de presión de vapor.

“La mayoría de los huertos de la zona ya ha realizado la poda, por lo que las plantas llevan un par de semanas en crecimiento activo. En general, se observa un muy buen desarrollo vegetativo y una respuesta favorable. Sin embargo, en algunos huertos —especialmente en la zona de Virú— se evidencian síntomas de estrés térmico y quemaduras foliares producto de las altas temperaturas”, explicó Muñoz.

Las visitas continuaron en otros predios cercanos a Trujillo, donde se realizó seguimiento al proceso de recuperación postpoda y al desarrollo vegetativo. “En esta etapa, el foco está puesto en implementar estrategias de bioestimulación que favorezcan la recuperación fisiológica de las plantas y promuevan un crecimiento vegetativo vigoroso, clave para el próximo ciclo productivo”, señaló el asesor.

El recorrido concluyó en campos de la empresa Agrofutura, ubicados en la zona de Nepeña, departamento de Áncash, donde aún se encuentran en etapa de cosecha. “El equipo está muy conforme, ya que todavía restan cerca de dos semanas de cosecha con volúmenes interesantes. Si bien las plantas presentan el desgaste propio del final de temporada, no se observa un deterioro significativo ni síntomas severos de estrés”.

El asesor añadió que la fruta mantiene una buena calidad para la época, con volúmenes relevantes. “Además, se revisaron estrategias de poda, desarrollo radicular y fortalecimiento foliar, aspectos que buscamos en esta etapa”, concluyó Muñoz.