Desde el inicio de la producción de arándanos, la industria en Serbia ha crecido de manera constante, buscando posicionar al país como uno de los principales productores de esta fruta en Europa.

Šabac, al oeste del país, se ha consolidado como una de las zonas más destacadas para el cultivo. En esta región, la empresa First Blueberry d.o.o. comenzó sus operaciones en 2014 y actualmente cuenta con 45 hectáreas en producción.

Dejan Djusic, gerente general de la empresa, explicó a Blueberries News: “La producción en Serbia se extiende desde la semana 23 hasta la semana 27. En ese período se concentra la mayor parte del volumen”.

Según detalló, la fuerte concentración productiva se debe a la predominancia de la variedad Duke, que representa cerca del 95% de la superficie plantada. “No tenemos una temporada larga; es muy corta, dura entre cuatro y cinco semanas. Para esta campaña, según la situación actual, comenzaremos en la semana 23”, indicó.

Para prolongar la vida útil de la fruta fresca, la compañía aplica estrictos protocolos de poscosecha.

Los arándanos se almacenan en cámaras frigoríficas apenas 30 minutos después de la cosecha. Posteriormente, son trasladados a las instalaciones de frío, donde se embalan en pallets, se pesan y se someten a un proceso de enfriamiento con aire forzado durante tres horas, a temperaturas entre 1,0 y 2,0 °C, utilizando preenfriadores móviles. Al día siguiente, la fruta está lista para ser cargada en camiones refrigerados y enviada a destino.

Foco en el mercado europeo

La mayor parte de los arándanos serbios se exporta a países de la Unión Europea, principalmente a Países Bajos, considerado el principal hub para el comercio de fruta fresca en Europa y uno de los más relevantes a nivel mundial.

“También se envían algunas cantidades al Reino Unido y Alemania. Algunos volúmenes van a Rusia, aunque en los últimos dos o tres años esas exportaciones han disminuido, debido a que países más cercanos a Rusia comenzaron a producir arándanos”, señaló Djusic.

Clima: oportunidades y desafíos

Serbia presenta un clima moderado, con inviernos fríos y veranos cálidos, condiciones favorables para variedades con alto requerimiento de frío.

Los huertos de First Blueberry están protegidos con mallas antigranizo y cuentan con sistemas de riego por goteo. La nutrición se realiza mediante fertirrigación controlada por computadora, lo que permite un manejo preciso del cultivo.

No obstante, el cambio climático representa un desafío creciente. “Como todos vemos en el mundo, el clima ha cambiado en los últimos cinco a diez años, y eso influye en la producción de arándanos”, afirmó Djusic.

Según explicó, el aumento de temperaturas ha sido progresivo. Si bien el calor no ha tenido un impacto significativo hasta ahora, las bajas temperaturas sí pueden resultar críticas. “Si en determinadas etapas productivas se producen heladas, se puede perder toda la fruta”, advirtió.

Este invierno en Serbia fue frío y con presencia de nieve, una condición tradicional en el país. “Sin embargo, en los últimos cinco o seis años la acumulación de nieve ha sido menor debido al aumento de temperaturas. Definitivamente el clima está cambiando en todo el mundo y es muy importante para la producción de arándanos”, sostuvo.