El clima cada vez más variable se ha convertido en uno de los principales desafíos para la producción de arándanos en Estados Unidos. Oregón, Washington, California, Michigan, Nueva Jersey, Carolina del Norte, Georgia y Florida concentran la gran mayoría del volumen nacional, y todos enfrentan, en distinta medida, los efectos de condiciones meteorológicas cada vez más impredecibles.
Cort Brazelton, miembro del directorio y accionista de Fall Creek Farm & Nursery, advierte sobre el impacto de un evento climático extremo ocurrido durante el invierno: «La temporada de producción doméstica se verá afectada por un severo evento de frío que golpeó el sureste, causando daños extensos en los cultivos y, en algunos casos, en las plantas en campo. En particular, se espera que la producción de Florida y Georgia sea menor en volumen como resultado de este evento».
México también enfrenta dificultades
Este escenario desafiante no afecta solo al arándano estadounidense. Brazelton señala que México también tendrá problemas para responder a la demanda: «La superficie plantada se ha reducido de manera significativa —principalmente por la caída en Sinaloa— y persisten dificultades en los rendimientos debido al aumento de plagas, enfermedades, problemas climáticos y otros factores de estrés en las plantas».
California: estabilidad, pero sin crecimiento
Respecto de California, el experto es cauto. «La producción parece avanzar de manera aceptable según los informes que he visto, pero el Estado no ha crecido mucho en superficie, por lo que asumiría pocos cambios respecto al año anterior».
El diagnóstico general para la ventana de primavera es claro: «La oferta probablemente será menor en relación con la demanda, y especialmente habrá una escasez de fruta de alta calidad frente a una demanda que exige cada vez mejores productos», resume Brazelton.
Verano: aún es temprano para proyectar
Para la temporada de verano, que involucra al Pacífico Noroeste, Michigan, Nueva Jersey y Carolina del Norte, Brazelton detalla: «A medida que avancemos en la floración y superemos el período de riesgo de heladas, podremos hacer una mejor estimación sobre los volúmenes y el calendario de producción».
Una industria que entra en fase de madurez
De acuerdo con Brazelton: “Las industrias de arándanos de Estados Unidos y Canadá atravesaron un extenso período de crecimiento desde fines de la década de 1990 hasta comienzos de la década de 2010, principalmente con variedades tradicionales y algunas nuevas genéticas introducidas en ese momento. Ese crecimiento se ha desacelerado y la industria está entrando en una fase de madurez”.
¿Cómo responderá a los cambios en la oferta? —mayor disponibilidad durante todo el año y una proporción creciente de fruta de alta calidad— es una pregunta abierta. “La disponibilidad de tierra, agua y mercados de capital profundos sigue siendo una fortaleza del sector. Sin embargo, la mano de obra es un desafío persistente, y la adopción de nuevas tecnologías, genética y sistemas productivos exige un nivel de talento y compromiso financiero de largo plazo que la industria aún está construyendo”, concluye.