La producción de arándanos se expande a nivel global, con cada país enfrentando su propio clima, variedades y dinámicas de mercado. Desde Sudamérica hasta Europa, pasando por Norteamérica y África, las expectativas combinan cautela y optimismo. A continuación, un panorama país por país, con la voz directa de los protagonistas. 

Las heladas frenan una temporada que prometía récords en Florida 

Ubicada en el centro de Florida, Venus es una de las zonas productoras tempranas de arándanos en Estados Unidos, donde opera PF Berry LLC, bajo la gerencia de Mario Aguas-Alvarado. La empresa produce arándanos convencionales, principalmente OzBlu Magica, con una superficie menor de Sentinel.  

La temporada 2025/26 comenzó bajo condiciones muy secas, cuando normalmente se registran lluvias de octubre a diciembre. El desarrollo vegetativo y la curva productiva estaban en línea con un año normal, iniciando cosecha en la semana 8, y se esperaba una producción abundante y algo adelantada para la región. 

Sin embargo, las heladas de fines de enero alteraron las proyecciones: PF Berry estima pérdidas de 35–40%, mientras que en el centro de Florida hubo campos con daños de 70–100% y en el norte y sur del estado pérdidas cercanas al 30%, con una reducción promedio estatal de alrededor del 50%. Los sistemas de protección contra heladas, diseñados para -5 °C, fueron insuficientes debido a vientos superiores a 40 km/h. 

De cara al futuro, PF Berry está incorporando nuevas variedades liberadas por la Universidad de Florida, Falcon y Sharper, que destacan por calidad de fruto y producción temprana. Desde 2025 comenzaron a reemplazar parte de la superficie con estas genéticas, y se espera que la tendencia continúe. 

Desde la perspectiva sectorial, Aguas-Alvarado resalta que los productores de Florida son eficientes en manejo de costos y adaptación a eventos como heladas o huracanes, aunque enfrentan una desventaja frente a competidores como México y Perú debido al alto costo de la mano de obra (más de USD 21,50/hora). 

México mantiene su foco en Norteamérica 

La industria arandanera mexicana registra un crecimiento del 40% respecto a la temporada anterior, reflejando una mayor producción total, según Aneberries. Berries Paradise, fundada por Paco Ortiz, proyecta un crecimiento del 50% respecto al año pasado y se mantiene alineada con su presupuesto. 

La empresa tiene presencia en Baja California, Sinaloa, Jalisco, Michoacán, Guanajuato, Colima y Puebla, concentrando el 85% de su producción en Michoacán, Jalisco y Guanajuato. Su principal mercado sigue siendo Estados Unidos y Canadá, donde complementa el suministro local; el mercado interno mexicano ocupa el segundo lugar, mostrando un crecimiento acelerado, y Asia, especialmente Japón, se ubica en tercer lugar. La participación en Europa es prácticamente nula, debido a la fuerte presencia de Perú y Marruecos. 

Entre los desafíos de la campaña, Ortiz señala problemas de calidad por altas precipitaciones, así como presencia de larvas de Drosophila suzukii, roya y sobremadurez, que afectaron la condición de la fruta. Específicamente para los arándanos, lo principales problemas fueron Drosophila suzukii y la pérdida de bloom por alta humedad ambiental.

Perú aumenta superficie y consolida su liderazgo exportador 

En la costa norte de Perú, los valles de Virú, Santa y Olmos concentran algunas de las principales áreas productoras de arándanos, donde opera Agroberries Peru, bajo la gerencia de Carlos Díaz. La compañía maneja 970 hectáreas, de las cuales 158 son orgánicas y el resto producción convencional. La principal variedad es Sekoya Pop, seguida por Ventura y EB-9-2 (Mágica).

La campaña 2025 (T25) cerró con 14 mil toneladas, mientras que para la temporada 2026 (T26) se proyectan 21 mil tonela- das, con ventana de cosecha desde junio hasta marzo. La T26 se desarrolla dentro de los parámetros esperados, excepto en Olmos, donde se registraron precipitaciones superiores a lo habitual. La T25 cerró con un cumplimiento del 99% en kilos y buena calidad de fruta, reflejada en precios favorables. El crecimiento proyectado para T26 se explica por la madurez de campos nuevos y la ampliación de 180 hectáreas adicionales.

La distribución de mercados sigue la pauta de la industria pe- ruana, con precios estables en la mayoría de los destinos y una ligera reducción en Asia por saturación del mercado.

Entre las fortalezas, Díaz destaca condiciones climáticas esta- bles, infraestructura hidráulica sólida y un buen nivel profesional. El principal desafío es la alta demanda de mano de obra para la recolección, crítico en un contexto de expansión productiva.

Chile, adaptación y gestión frente a una temporada exigente 

La campaña chilena culminó con un leve aumento de expor- taciones, alcanzando 92 mil toneladas. Prize Chile,opera 500 hectáreas de arándanos en el país, con un 80% en producción, mientras que el resto corresponde principalmente a plantaciones jóvenes del programa Sekoya. En Chillán y Osorno obtuvieron las primeras cosechas de plantaciones jóvenes de Sekoya.

Como explica Francisco Enríquez, gerente agrícola zona sur, la compañía trabaja con variedades Sekoya Pop, Crunch, Grande y Fiesta, evaluando también un jardín varietal establecido en 2020 en Río Bueno y Cancura con materiales importados de Fall Creek para estudiar su adaptación al sur de Chile.

La temporada estuvo marcada por eventos climáticos extremos: un episodio de altas temperaturas (39 °C) afectó transversal- mente a la industria, que, en palabras de Enríquez, “cocinó la fruta”. En el ámbito sanitario, hubo presión de Drosophila suzukii y otras plagas, pero sin incidencias graves gracias a un progra- ma fitosanitario estricto y monitoreo permanente. La calidad de la fruta fue altamente valorada por clientes y supermercados.

La campaña presentó un adelanto de 15 días, lo que obligó a anticipar los picos de cosecha, programar mano de obra, coordi- nar contratistas y ajustar aplicaciones fitosanitarias. La mano de obra fue uno de los mayores desafíos, con hasta 700 personas trabajando simultáneamente, más del doble de lo habitual.

“Fue una temporada complicada por las lluvias y las tempera- turas altas, pero es importante tener un buen equipo técnico, saber adaptarnos y tener capacidad de reacción para lograr nuestros objetivos”, concluye Enríquez, resaltando que, pese a las dificultades, la empresa se acerca a sus estimaciones pro- ductivas gracias a una gestión técnica intensiva y flexible.

El frío primaveral marcó la temporada en Austria 

En Estiria, región del sureste de Austria, se concentra la principal producción de arándanos del país, aunque las heladas primaverales y las bajas temperaturas durante la floración representan desafíos críticos. El frío en la fase de división celular también afecta directamente el tamaño y la calidad de la fruta. 

Hace 15 años, Manfred Schneider, entonces dedicado a la comercialización de berries, decidió dar el paso hacia la produc- ción propia tras consultar con una cadena de supermercados local. Actualmente, cultiva 25 hectáreas de arándanos orgánicos y exporta a Suiza, con planes de duplicar la producción en los próximos tres o cuatro años.

La temporada 2025 fue inusual por una primavera muy fría, especialmente durante la floración y la fase de división celular, lo que redujo el tamaño de la fruta y la disponibilidad en el mercado. En cuanto a sanidad, la botritis durante floración es el principal problema, y entre las plagas destaca Drosophila suzu- kii, ambos manejados principalmente con cobertura plástica.. 

Schneider identifica un potencial de crecimiento significativo en Austria y Europa, impulsado por nuevas genéticas que mejoran tamaño, crocancia, sabor y vida útil de la fruta. Entre los desa- fíos locales, señala el aumento de costos de producción y mano de obra

Antalya lidera la producción turca de arándanos 

En la costa sur de Turquía, Antalya es la principal región productora de arándanos, especialmente adecuada para variedades de bajo requerimiento de frío. También se realizan ensayos en Mersin y en la región de Yalova–Bursa. El siguiente paso estratégico del sector es avanzar hacia producciones a 1.000 metros de altitud con variedades de alto requerimiento de frío, aunque las zonas interiores presentan clima más seco y caluroso, dificultando este desarrollo.

Mehmet Çiçek, CEO de Oragro Tarım, explica que la empresa lleva seis años produciendo arándanos y sigue afinando la adaptación varietal. En la última campaña, el rendimiento fue aceptable y la calidad de la fruta buena, con un calibre promedio de 16 mm, aunque con margen de mejora.

El mercado interno turco sigue siendo fuerte, mientras que la compañía también exporta a Europa, Medio Oriente, Rusia y Asia. Los principales problemas fitosanitarios son trips y botrytis, manejables con prácticas adecuadas.

Uno de los retos estructurales del sector es la atomización productiva, con predominio de pequeños productores de 2 a 3 hectáreas. Oragro Tarım, con 120 hectáreas, proyecta expandir- se a 200 hectáreas en el corto plazo.

Serbia, una producción que se concentra en una ventana de solo cinco semanas 

En el oeste de Serbia, la ciudad de Šabac concentra la principal región productora de arándanos del país, donde la industria comercial comenzó alrededor de 2007–2008. Dejan Djusic, gerente general de First Blueberry doo, señala que su grupo inició operaciones en 2014. La temporada serbia es corta y muy concentrada, extendiéndose habitualmente desde la semana 23 hasta la 27, apenas cuatro a cinco semanas, debido a que aproximadamente el 95% de la superficie está plantada con la variedad Duke. Para la presente campaña, el inicio está previsto también para la semana 23. 

Aunque aún es temprano para evaluar la calidad, el estado sanitario y vegetativo de las plantas indica buena condición de fruta. Los principales mercados son Países Bajos, como hub estratégico, seguido de Reino Unido y Alemania; los envíos a Rusia han disminuido en los últimos años por la producción en países vecinos más cercanos a ese mercado. 

El manejo sanitario varía según el productor, aunque en general se basa en sistemas simples como trampas en los huertos para monitorear plagas. En cuanto al clima, el aumento progresivo de temperaturas en los últimos cinco a diez años ha generado riesgos, especialmente por las heladas en etapas sensibles que pueden afectar la fruta. Actualmente es invierno y se han registrado condiciones frías con nieve, lo que subraya la importancia del clima en la producción serbia de arándanos. 

Polonia: estabilidad productiva y desafío laboral 

En el noreste de Polonia, la explotación familiar The Wilczewski Farm, liderada por Adam Wilczewski, es una de las operaciones históricas del sector, iniciando con arándanos en 1994. Actual- mente cuenta con 600 hectáreas plantadas bajo producción convencional. La cosecha se extiende desde comienzos de julio hasta mediados de octubre, y el portafolio varietal incluye Duke, Draper, Calypso, Valor, Liberty, Last Call, Aurora, ArabellaBlue y LoretoBlue, abarcando una amplia ventana dentro del calenda- rio europeo.

Actualmente, la región se encuentra en invierno, con tempera- turas cercanas a -20 °C y nieve, por lo que los cultivos están en dormancia. No es posible evaluar la próxima campaña ni proyectar volúmenes hasta al menos mayo, cuando se podrá observar el desarrollo del cultivo y posibles riesgos sanitarios. Comercialmente, la finca abastece a la mayoría de los merca- dos europeos, incluyendo Noruega, Alemania, Reino Unido, Italia, Países Bajos, España, Francia, Finlandia, Croacia y Hungría, mientras que el mercado interno representa apenas el 1% del total. En los próximos años, la estrategia se centra en recambio varietal, priorizando variedades recientes bajo sistemas club.

Wilczewski señala que el mayor desafío para Polonia y Europa será la disponibilidad de mano de obra, cuya escasez en el sector agrícola representa un factor crítico para la sostenibilidad del crecimiento futuro.

Infraestructura y genética, las claves del próximo salto del arándano georgiano 

La industria del arándano en Georgia atraviesa una expansión acelerada. Tornike Phanjavidze, presidente y fundador de la Asociación de Cultivadores de Arándanos de Georgia (GBGA) y director general del mayor huerto del país, explica que entre el 70% y 80% de la producción corresponde a huertos medianos, y que la industria crece aproximadamente entre 10% y 15% anual. La principal zona productora es Samegrelo, aunque se busca expandir hacia el este del país, donde el clima más frío permiti- ría una producción más tardía y extender la ventana comercial.

El proyecto de Phanjavidze comenzó con cinco hectáreas y en cuatro años superó las 100 hectáreas. La incorporación de nuevas variedades, incluido el programa Sekoya, y la colabora- ción con asesores de CASM Blueberries, así como consultore de postcosecha, fortalecen la gestión técnica y la investigación del sector.

El 2025 fue un año positivo: Georgia exportó 6.500 toneladas de arándanos frente a 4.000 toneladas en 2024, con precios favorables. La cosecha se concentra entre fines de mayo y fines de julio, con el 99% de la producción destinada a exportación hacia Alemania, Polonia, Rusia, Reino Unido, España y Dubái, entre otros destinos.

Entre los desafíos, Phanjavidze destaca la necesidad de me- jorar la eficiencia de cosecha, ampliar la ventana productiva y fortalecer la infraestructura de postcosecha para garantizar fruta de calidad en mercados lejanos. En general, 2025 representó una experiencia de aprendizaje para la industria local, con aumento de volúmenes, exportaciones y precios.

Vientos extremos golpean la campaña ecológica en Huelva 

En la provincia de Huelva, la empresa familiar Fran & Lolo de- sarrolla un proyecto de producción ecológica con cuatro fincas: dos en Lucena del Puerto (4 y 8 ha), una en Rociana del Con- dado (57 ha, actualmente 32-33 en producción) y otra hacia el límite con Portugal de 40 ha. La compañía produce frambuesas, fresas, moras y arándanos, y tiene una fuerte tradición agrícola familiar, con Lolo, ingeniero agrícola, como líder técnico. La empresa se constituyó en 2000 y en 2017 se independizó de la cooperativa local.

Actualmente producen alrededor de 1.100 toneladas de berries, de las cuales 900.000 kg son arándanos; para esta campaña esperan unos 850.000 kg. Las variedades predominantes per- tenecen al grupo Planasa: Manila, Madeira, Masirah, Maldiva, Malibu y Marina.

La campaña ha estado marcada por fuertes vientos inusuales, que afectaron principalmente la finca de Rociana del Conda- do, donde se destruyó el plástico de 33 ha, provocando caída de fruta y botritis, con daños estimados en medio millón de euros. Otra finca a 70-80 km registró daños menores. Tras los episodios, se reforzaron coberturas, ventilación y tratamientos antiestrés y fitosanitarios.

El 95% de la producción se destina a Europa, incluyendo Alemania, Francia, Países Bajos, Bélgica, Suiza, Reino Unido, algunos países nórdicos y puntualmente Rusia. La cercanía de los destinos permite entregar fruta en 24-48 horas, por lo que la postcosecha no representa un desafío crítico. En el segmento ecológico, la competencia de Centro y Sudamérica o Marruecos es limitada, lo que les permite mantener buenos precios —alrededor de 8 euros por kilo de arándano ecológico— y operar tanto con clientes directos como con su propia línea de comercialización. 

Lluvias y vientos intensos reducen la producción en Marruecos 

En el norte de Marruecos, las provincias de Kenitra y Larache, junto con la zona de Agadir, concentran buena parte de la pro- ducción de arándanos del país. Allí opera la cooperativa Bestbe- rry, fundada en 2017 y dirigida por Nabil Belmkaddem, enfocada en la producción y exportación de berries. En los últimos tres años ha invertido en Sekoya Pop, adquirida a través de la coo- perativa estadounidense North Bay, además de mantener otras variedades de Fall Creek.

La producción es convencional y se realiza tanto en macetas de 30 litros como en suelo, bajo túneles e invernaderos. También mantienen conversaciones con agricultores de la región del Atlas para desarrollar variedades de alto requerimiento de frío. La cosecha se extiende de enero a mayo, y para la temporada 2025/26 proyectan un volumen de 1.500 toneladas.

La campaña ha estado marcada por condiciones climáticas adversas: dos meses continuos de lluvias y fuertes vientos provocaron daños significativos, incluyendo desprendimiento de cubiertas plásticas y pérdidas de hasta el 80% en algunos predios. A nivel sectorial, la producción se sitúa alrededor de un 30% por debajo de una temporada normal.

El mercado principal es Europa continental y Reino Unido, con exportaciones adicionales a Rusia, Medio y Lejano Oriente, y Norteamérica. El mercado interno no es prioritario, aunque parte de la fruta de segunda categoría se vende localmente.
De cara al futuro, Bestberry planea ampliar superficie con Sekoya Pop en alianza con North Bay, con al menos 60 hectá- reas adicionales. Entre las fortalezas del sector se destacan la cercanía a Europa, suelos y recursos hídricos adecuados, mano de obra calificada y un entorno favorable para inversión extran- jera. Los desafíos incluyen sequía, escasez de mano de obra y creciente competencia internacional.

India, producción en expansión con foco en el mercado interno 

En Bangalore, al sur de India, Siva Varma, vicepresidente senior de Namdhari Group, lidera la producción de arándanos del gru- po. La empresa cultiva en zonas de gran altitud, lo que facilita
el manejo de la poda y permite cierta estabilidad productiva durante todo el año. Actualmente, la compañía se centra en abastecer el mercado interno, sin un enfoque en exportaciones ni en ventanas comerciales internacionales, aunque proyectan en el futuro complementar la oferta global durante la ventana de cosecha de Perú a medida que crezca la superficie plantada.

Las regiones productivas del país abarcan entre los 11° y 34° de latitud, con distintas zonas agroclimáticas. En su área específi- ca, el clima es relativamente uniforme y el cultivo bajo túneles protege la fruta de lluvias y condiciones adversas. Entre los principales desafíos sanitarios, Varma destaca el clima brumoso y la baja radiación solar, que favorecen enfermedades fúngicas. Estas se controlan principalmente mediante aplicaciones de productos con bajo período de carencia (PHI), adaptando las estrategias para mantener la calidad de la fruta.

China mantiene volúmenes estables y apuesta por altura 

En la provincia de Yunnan, suroeste de China, Honghe Anmei Agricultural Technology Co., Ltd., fundada por Wang Shuyao, coordina la producción de arándanos en sustrato con más de 300 productores asociados. La empresa cultiva 187 hectáreas de variedades Southern Highbush de bajo requerimiento de frío en Honghe —Sunrise, Eureka y Magic— y 40 hectáreas de Northern Highbush de alto requerimiento de frío en Lijiang.

La cosecha comienza en diciembre con L11 y Sunrise, continúa con Magic en marzo y Eureka en abril, finalizando entre media- dos y fines de mayo. La producción de la temporada pasada alcanzó 4.000 toneladas en Honghe y 600 toneladas en Lijiang, volúmenes que esperan mantener. La campaña se desarrolló dentro de parámetros normales, aunque las lluvias excesivas del año anterior provocaron retrasos y afectaron levemente la curva productiva, sin impactar los volúmenes totales. El rendi- miento promedio es de 24 t/ha, con casos que alcanzan hasta 35 t/ha.

En términos comerciales, más del 95% de la fruta se destina al mercado interno, aunque también exportan pequeñas canti- dades a países del sudeste asiático y buscan abrir mercados premium como Japón. La estrategia futura se centra en expandir la producción hacia zonas de mayor altitud para generar fruta en contraestación y explorar microclimas en el noroeste de Yunnan que favorezcan mayor dulzor y firmeza de la fruta, aumentando así valor y competitividad.