Pese a las altas temperaturas registradas durante las últimas semanas en Perú, las plantas de arándano han mostrado un crecimiento sostenido y una respuesta favorable.

Así lo señaló Simón Muñoz, asesor internacional en producción de arándanos de la Consultora Agrícola y Comercial Santa María (CASM Blueberries), tras sus recientes visitas a distintas zonas productivas del país.

“En las últimas tres semanas estuve en Perú. Visité zonas productivas del sur, específicamente en Ica. Luego estuve en el norte, cerca de Chiclayo, recorriendo campos en el proyecto Olmos y avanzando hacia la sierra, en un sector llamado San Juan, que corresponde a un proyecto nuevo”, explicó.

Muñoz destacó que, en términos generales, la condición de los cultivos es positiva, incluso considerando que marzo suele ser el mes más caluroso del año en Perú, lo que lo convierte en un período crítico para el desarrollo del cultivo.

“En general, la situación viene muy bien en términos de crecimiento. Las plantas han tenido una buena reacción, pese a las altas temperaturas de las últimas semanas. Este es un momento clave, ya que errores en los manejos pueden generar daños y afectar la productividad, algo que no hemos observado”, afirmó.

En esa línea, agregó que los protocolos técnicos han permitido reducir significativamente las desviaciones productivas:“Cada vez vemos menos problemas asociados a estrés térmico, plagas o enfermedades. Esto es resultado del trabajo sostenido que se viene realizando junto a los productores durante años”.

Avance hacia la inducción floral y primeras señales productivas

Respecto al estado fenológico, el asesor indicó que las plantas mantienen un alto ritmo de crecimiento, con tasas superiores a 1 centímetro diario, lo que evidencia que planta está muy activa.

“El resto de las zonas productivas se ve muy bien, con plantas creciendo a buen ritmo. Sin embargo, ya estamos observando señales de transición hacia la inducción floral. Hojas con puntas más redondeadas y tonalidades más moradas indican que la planta comienza a disminuir su crecimiento vegetativo para comenzar a definir sus órganos para producir fruta en un futuro”, detalló.

Asimismo, explicó que existen diferencias según zona: “En algunos sectores el proceso está más avanzado, con diferenciación y floración en curso, e incluso se observan algunos ensayos con fruta temprana. Sin embargo, el grueso del volumen se mantiene dentro del momento normal de la campaña peruana”.

Proyectos más tecnificados y foco en eficiencia de recursos

Muñoz también destacó el alto nivel de orden y desarrollo de los proyectos con objetivos de rendimiento cada vez más exigentes.

“Estamos viendo campos muy bien estructurados, con crecimiento activo y metas productivas altas. Esto implica una mayor demanda de insumos, lo que podría verse afectado por el alza en los precios de fertilizantes y combustibles. Por ello, el foco está en optimizar el uso de estos recursos”, señaló.

Finalmente, agregó que también se están evaluando innovaciones tecnológicas en el sistema productivo:“También hemos observado el uso de nuevas tecnologías, especialmente en sistemas de macetas, las cuales estamos evaluando actualmente”, concluyó.