Con una población que supera los 210 millones de habitantes y una economía en constante crecimiento, Brasil se ha transformado en un mercado clave para la industria del arándano en América Latina.
Desde Prize, Rodrigo Estévez, gerente comercial de la compañía, destaca la relevancia que ha adquirido este destino en la estrategia comercial de la empresa. “Para nosotros como Prize, dentro del contexto del mercado latinoamericano, Brasil es un mercado súper interesante. Tiene una enorme capacidad de consumo y una categoría que viene creciendo desde hace varios años. Nosotros comenzamos vendiendo pallets en Brasil y hoy tenemos una muy buena aceptación del consumidor brasileño”, comenta.
A ello añade: “Actualmente estamos enviando arándanos tanto desde Perú como desde Chile. Sin duda es un mercado con mucho potencial, con una demanda creciente y un poder adquisitivo interesante. Es un país enorme y una potencia mundial, por lo que queremos seguir creciendo allí”.
Crecimiento sostenido de las exportaciones
Prize exporta arándanos chilenos y peruanos a Brasil desde hace seis años. Actualmente, los envíos se ubican en aproximadamente 300.000 kilos dependiendo de la temporada y de las condiciones de mercado.
Estévez señala que una de las principales oportunidades radica en el tamaño del mercado y en la disposición del consumidor a pagar por fruta de calidad.
Según indica, la oportunidad se relaciona con la gran cantidad de habitantes del país, sumado a un mercado dispuesto a pagar un buen precio por un producto de calidad. “Además, contamos con una ventaja logística similar a la que tenemos con Argentina, aunque con distancias algo mayores. Mientras que a Argentina llegamos en dos o tres días, a Brasil podemos llegar aproximadamente en una semana, lo que igualmente representa una ventana competitiva frente a otros destinos. Nuestros arándanos están teniendo una muy buena aceptación en el mercado brasileño”, explica.
En este escenario, uno de los principales desafíos para la industria es lograr abastecer un mercado de gran escala de manera continua durante todo el año.
“El desafío en Brasil es cómo desarrollamos y abastecemos un mercado y una potencia tan grande durante los doce meses del año, con un producto de calidad y proveniente de distintos orígenes, principalmente Chile y Perú”, concluye Estévez.