Faltan solo días para que, este 1 de mayo, entre en vigor la política de arancel cero de China para 53 países africanos con vínculos diplomáticos con Pekín. Esta medida busca fortalecer los vínculos comerciales y abre nuevas oportunidades para los exportadores de arándanos de Zimbabue.

El Horticultural Development Council (HDC), que representa a los exportadores hortícolas del país, señaló en un comunicado que ha liderado esfuerzos para establecer protocolos comerciales con China, especialmente para productos con alto potencial exportador como los arándanos.

En septiembre de 2025, Zimbabue firmó un acuerdo que permite por primera vez la exportación de arándanos frescos a China, lo que se proyecta como un impulso relevante para la producción en el país del sur de África.

Datos de ZimTrade indican que el mercado chino ofrece enormes oportunidades para los exportadores locales. En este contexto, el HDC ha comprometido apoyo a los productores para cumplir con los estándares fitosanitarios exigidos, incluyendo trazabilidad y manejo de plagas.

“Esperamos que el gobierno acelere los procesos regulatorios pendientes para que estos protocolos puedan implementarse plenamente y así aprovechar al máximo las oportunidades del mercado chino”, señaló la entidad.

Desafíos productivos

Desde el sector productivo, Willard Zireva, productor de arándanos en la provincia de Mashonaland West, valoró la política de arancel cero como una herramienta clave para potenciar las exportaciones.

Zireva subrayó a medios locales la necesidad de aumentar la superficie cultivada para posicionar a Zimbabue como un actor relevante en la industria global, destacando el rol estratégico que debe asumir el gobierno para facilitar esta expansión.

China: mayor oferta y presión sobre los precios

Mientras se abren nuevas oportunidades comerciales, el mercado chino enfrenta una creciente presión por el aumento de la producción interna.

En las últimas semanas, los precios de los arándanos han caído significativamente. Desde marzo, los valores minoristas se han reducido casi a la mitad, impulsados por un mayor volumen disponible en el mercado.

Este fenómeno se explica por la rápida expansión del sector en China, cuya producción pasó de 347.000 toneladas en 2020 a cerca de 810.000 toneladas en 2025. Regiones como Yunnan concentran alrededor del 30% de la producción nacional, detalló China Daily.

El desarrollo del cultivo en sustrato y la expansión de la producción bajo invernadero han permitido adelantar cosechas y aumentar rendimientos, incrementando la oferta en meses clave como marzo y abril.

A pesar del crecimiento, el sector enfrenta desafíos estructurales, como la fuerte dependencia de variedades importadas y los largos ciclos de mejoramiento genético, que pueden extenderse entre ocho y diez años.

Instituciones de investigación y empresas avanzan en el desarrollo de variedades propias, aunque muchas aún se encuentran en etapas iniciales. Los programas de mejoramiento genético en arándanos pueden extenderse entre ocho y diez años, debido a la complejidad del cultivo. “Características como dulzor, acidez y aroma dependen de múltiples genes y están fuertemente influenciadas por el ambiente, lo que dificulta la selección”, explicó Gao Dengtao del Instituto de Investigación Frutícola de Zhengzhou.