El uso de herbicidas en el cultivo de arándanos —especialmente los preemergentes— sigue generando dudas, cautela y, en muchos casos, mitos dentro de la industria. Para profundizar en los fundamentos técnicos detrás de estas percepciones, conversamos con el ingeniero agrónomo Claudio Alister MS. Dr., especialista en el área, quien aborda desde los procesos que determinan la eficacia de los herbicidas hasta los desafíos específicos en distintos sistemas productivos.

Estos serán algunos de los temas que abordará el Dr. Alister, director general y socio fundador de SIDAL, durante su participación en el 1er Curso Internacional de Especialización en Producción de Arándanos, que se realizará el 26 y 27 de mayo en el Centro de Conferencias Monticello, instancia que reunirá a especialistas y actores clave de la industria.

Más que mecanismos: procesos que definen el control

Respecto al modo de acción de los herbicidas, el Dr. Alister hace una precisión clave: más que “mecanismos”, es más adecuado hablar de procesos. “El término mecanismo está asociado a la vía metabólica donde actúa el herbicida. Pero cuando hablamos de control de malezas, los procesos son mucho más amplios e incluyen factores tales como el clima, el estado de desarrollo y fisiología de la maleza”, explica.

En este contexto, diferencia claramente entre herbicidas pre y postemergentes. En los primeros, el suelo juega un rol central, influyendo tanto en la eficacia como en la selectividad del producto. En cambio, en los postemergentes, los factores críticos son las condiciones de aplicación y formulación del herbicida, que determinan la capacidad de absorción por parte de la planta.

¿Por qué existe temor a los preemergentes?

En la industria del arándano existe una percepción de alto riesgo asociada al uso de herbicidas preemergentes. Según el Dr. Alister, esta percepción tiene fundamentos históricos, pero no siempre técnicos.

“Ha estado asociada a la falta de información sobre la selectividad real de los herbicidas en este cultivo, considerando que el arándano es una especie relativamente reciente en su expansión, a diferencia de otros frutales más tradicionales como manzanos o vides”, señala.

A esto se suman cambios relevantes en la industria como nuevas variedades con menor receso invernal, distintos sistemas productivos (suelo, maceta, túneles) y diferencias en precocidad, factores que influyen directamente en la tolerancia a los herbicidas pre-emergentes.

Selectividad: una ecuación compleja

Uno de los puntos críticos en el uso de preemergentes es su selectividad, especialmente en un cultivo con sistema radical superficial y alta sensibilidad a estrés químico como el arándano.

En términos generales, el especialista señala que los factores clave son la tolerancia inherente del cultivo al ingrediente activo, el hábito del cultivo (con o sin receso invernal), la interacción herbicida–suelo o sustrato (adsorción, desorción, persistencia), la retención de humedad del suelo o sustrato y la variedad.

Suelos arenosos: mayor movilidad, mayor riesgo

En condiciones como las de la costa peruana, donde predominan suelos arenosos con baja materia orgánica, el comportamiento de los herbicidas cambia significativamente.

“Estos suelos tienden a tener menor capacidad de retención y presentar mayores riesgos de contaminación de napas”, explica.

Sin embargo, advierte que no todos los herbicidas se comportan igual. Aquellos con alta lipofilicidad (logKow mayor a 4) pueden presentar una adsorción más favorable incluso en estas condiciones.

El contraste chileno: alta adsorción en suelos volcánicos

En el sur de Chile, la situación es prácticamente opuesta. Los suelos volcánicos, ricos en materia orgánica y con alta capacidad de adsorción, tienden a retener fuertemente los herbicidas.

Un dato que comparte el ingeniero agrónomo es que, en las más de dos décadas de estudio de plaguicidas –con énfasis en herbicidas- y su relación con las propiedades fisicoquímicas del suelo, “hemos encontrado que la adsorción de muchos de los herbicidas suelo-activos utilizados en frutales y cultivos presentan coeficientes de adsorción un 50% más altos que los valores promedios reportados en literatura y bases de datos internacionales”.  

El desafío en macetas: precisión total

En sistemas de producción en macetas, el escenario cambia nuevamente. “La disponibilidad en solución del herbicida será determinada por el tipo de sustrato utilizado, y esto es un mundo de posibilidades”, indica.

En estos casos, cobra especial relevancia la calibración y forma de aplicación, ya que errores pueden traducirse fácilmente en subdosis (fallas de control) o sobredosis (fitotoxicidad).

El problema de la falta de información específica

Hoy existen herramientas de inteligencia artificial (IA) que permiten analizar propiedades fisicoquímicas de herbicidas para apoyar la toma de decisiones. Sin embargo, el Dr. Alister advierte sobre sus limitaciones.

“Hemos visto casos donde en donde un asesor, siguiendo la recomendación de la IA, ha tenido problemas graves, tanto en selectividad como en control, generando problemas graves”, comenta.

La principal razón es la falta de información científica específica, especialmente en relación con las dosis necesarias para asegurar concentraciones efectivas en solución suelo durante periodos determinados.

“Este problema de la falta de información técnico-científica específica no es solamente para nuestra realidad sudamericana, sino que también en países más desarrollados”, agrega.

Errores, mitos y malas decisiones

Consultado por los errores más frecuentes al aplicar herbicidas, el profesional es claro: “Si nos enfocamos en ‘errores de manejo’, el principal problema suele ser la calibración y forma de aplicación”.

Más que errores operativos, muchos problemas provienen de decisiones sin suficiente base técnica, que luego alimentan mitos dentro de la industria.

Por ejemplo, aclara que la incorporación de herbicidas en el suelo debe realizarse con labores mecanizadas livianas (≤5 cm), requiere lluvias o riegos superiores a 5 mm, y es más eficiente con aspersión o microaspersión, no con goteo.

También cuestiona prácticas generalizadas como el ajuste de dosis únicamente en función de la textura, señalando que esto solo es válido si se conoce el mecanismo de adsorción del herbicida.

Como ejemplo, menciona algunos herbicidas de la familia de los ALS, que se adhieren al suelo mediante su interacción con el complejo limo-arcilla, proceso que depende de la disponibilidad de cationes bi y trivalentes como fierro, ya que a través de este elemento se genera el enlace herbicida-suelo. “Si no hay fierro disponible, aunque haya suficiente arcilla su retención por el suelo será baja”, explica.

Lixiviación: interacción entre molécula y manejo

En suelos arenosos, el riesgo de lixiviación no depende únicamente del herbicida, sino también del manejo hídrico posterior a la aplicación, que permita un adecuado tiempo de interacción del herbicida con el suelo.

“Altas cargas hídricas en suelos con macroporos producirán ‘movimientos facilitados’ que no darán el tiempo necesario para que se formen enlaces químicos y/o físicos entre el herbicida y la partícula del suelo”, explica el experto.

Combinar estrategias frente a la resistencia

En el contexto actual, marcado por la disminución de registros de moléculas herbicidas en mercados como la Unión Europea, y la escasa incorporación de herbicidas con nuevos mecanismos de acción, los programas de control de malezas requieren enfoques integrados.

“La reducción en la disponibilidad de nuevas moléculas hace necesario combinar ambas estrategias”, sostiene el profesional.

El uso integrado de herbicidas pre y postemergentes permite reducir la presión de selección, evitar la dominancia de ecotipos resistentes y mejorar el control de malezas difíciles.

Finalmente, el Dr. Alister señala los criterios técnicos clave para evaluar la incorporación de preemergentes en programas de manejo en arándanos:

  • Tolerancia del cultivo al herbicida.
  • Historial y dinámica de emergencia de malezas.
  • Interacción herbicida–suelo.
  • Manejo del agua y condiciones de humedad.