El asesor internacional en producción de arándanos de Consultora Agrícola y Comercial Santa María (CASM Blueberries), Simón Muñoz, realizó recientemente visitas a campos de arándanos en Bulgaria, Turquía, Marruecos, Egipto y Kenia. El objetivo de las visitas fue evaluar el desarrollo de las plantaciones y entregar recomendaciones agronómicas orientadas a mejorar la productividad y sanidad de los huertos.
De acuerdo con Muñoz, una de las visitas se realizó en un huerto ubicado en la ciudad de Plovdiv, a una hora y media de Sofía, en Bulgaria. “Es un campo que cuenta con plantaciones de variedades Sekoya de alto requerimiento de horas frío. También posee algo de producción de variedades abiertas, las cuales presentan una buena floración y desarrollo”, comentó.

El asesor explicó que durante la visita se entregaron parámetros de fertilización y protocolos de manejo enfocados en la correcta formación de las plantas. “Se está avanzando con el proceso de formación de la planta, por lo que esperamos que el campo tenga un buen desarrollo junto con una buena producción”, señaló.
Turquía: huertos de alto estándar y proyecciones positivas de rendimiento
Muñoz también visitó campos en Altinova, zona ubicada cerca de Estambul, Turquía. “Es un huerto de muy alto estándar en términos de construcción, diseño y uso de tecnología. Está dentro de la línea más avanzada en diseño de huertos productivos”, destacó.
El proyecto ya alcanza cerca de 40 hectáreas y contempla una primera etapa con variedades Sekoya de alto requerimiento de horas frío, además de una segunda fase con nuevas plantaciones de esta genética.
Según explicó el especialista, las plantas presentan un muy buen desarrollo, con adecuada carga frutal, buena sanidad y una floración acorde a lo esperado.

“A pesar de que el clima ha sido algo desfavorable durante el último mes, con días muy fríos y lluvias, se espera que el retraso no sea superior a dos o tres semanas en floración y producción. Creemos que se puede alcanzar un rendimiento de entre 2,8 y 3 kilos por planta en una primera campaña, lo que refleja un muy buen manejo general del huerto”, comentó.


Marruecos: foco en poda, sanidad y manejo del estrés térmico
La visita continuó en Marruecos, comenzando en la zona de Agadir donde visitaron un productor con desarrollo de variedades Sekoya Pop en maceta, establecidas en invernaderos anteriormente destinados a la producción de tomate pero que se adaptaron para el cultivo de arándano presentando un buen desarrollo y establecimiento del cultivo.
Posteriormente, el equipo recorrió las zonas de Larache y Kenitra, donde trabajaron junto a una cooperativa local. “Todas las visitas estuvieron orientadas a entregar pautas de poda y protocolos para mantener la higiene del campo y disminuir la susceptibilidad a enfermedades de madera posteriores a la poda”, explicó Muñoz.

Asimismo, indicó que también se entregaron recomendaciones relacionadas con estrategias de enraizamiento, fertilización vegetativa y manejo del estrés térmico, con el objetivo de estimular el desarrollo de las plantas tras las labores de poda.
Egipto: creciente interés por el desarrollo de la industria del arándano
Muñoz visitó un productor ubicado al sur de El Cairo, en Egipto, donde las asesorías estuvieron enfocadas en corregir manejos de poda y fortalecer estrategias agronómicas adaptadas a las condiciones climáticas de la zona.
“La visita estuvo enfocada en realizar correcciones respecto a la poda, entregar pautas para mantener la sanidad del huerto y revisar estrategias de enraizamiento, fertilización y bioestimulación para contrarrestar los efectos del estrés térmico típico de la zona”, indicó.

El asesor destacó además el potencial productivo que presenta el país para continuar expandiendo el cultivo de arándanos. “Egipto tiene buenas aptitudes para seguir creciendo en el cultivo. Existe mucho entusiasmo por desarrollar la industria del arándano egipcia”, señaló.
Kenia potencia la producción de arándanos
Finalmente, Muñoz visitó campos de arándanos en Kenia, cerca del lago Naivasha, en el Gran Valle del Rift. Se trata de una zona ubicada a 1.800 metros sobre el nivel del mar, donde, si bien se encuentra sobre la línea del Ecuador, las condiciones climáticas son favorables para el desarrollo del cultivo.
“Es una zona donde el cultivo presenta un muy buen desarrollo vegetativo y estimamos que, en términos productivos, tiene un gran potencial. Existen variedades antiguas y variedades abiertas del programa Collection de Fall Creek, además de Sekoya Pop, que ya se está comenzando a plantar a gran escala”, detalló Muñoz.

Asimismo, explicó que el proyecto contempla alcanzar las 100 hectáreas plantadas. “Actualmente existen cerca de 20 hectáreas, pero si logramos ciclar el desarrollo de la planta para enfocar la producción entre junio y septiembre, este proyecto podría crecer hasta esas 100 hectáreas”, indicó.
De acuerdo con Muñoz, el objetivo del productor es concentrar gran parte de la producción de Sekoya Pop en el abastecimiento del mercado europeo, manteniendo además una oferta estable durante todo el año para otros destinos.
“La idea es abastecer el mercado europeo y mantener parte de la producción activa durante las 52 semanas del año, con el fin de proveer también a mercados más pequeños, como Medio Oriente y el mercado interno de Kenia. Las condiciones climáticas y de temperatura son muy favorables para el cultivo, por lo que estimamos que es posible producir durante todo el año y desarrollar un volumen relevante para exportación”, señaló.

Muñoz agregó que actualmente se están realizando ensayos en invernadero para evaluar posibles ventajas frente al cultivo en túneles.
“Se están haciendo pruebas para analizar si el cultivo en invernadero presenta ventajas respecto al manejo en túneles. Aún estamos evaluando los resultados, pero veo a un productor muy comprometido con el cultivo y con el desarrollo del proyecto. Tiene muchas ganas de seguir creciendo”, concluyó.