La industria del arándano en Georgia se prepara para una temporada 2026 marcada por buenas perspectivas productivas, una alta carga frutal y expectativas optimistas respecto a la apertura de nuevos mercados de exportación, especialmente en Asia.

Así lo señaló Tornike Phanjavidze, presidente de la Asociación de Productores de Arándano de Georgia (GBGA), quien indicó que, pese a una primavera compleja desde el punto de vista climático, el desarrollo de los huertos ha evolucionado favorablemente y sin eventos extremos de gran impacto. “Este año no tuvimos un evento mayor como las fuertes nevadas o heladas severas que el año pasado afectaron seriamente algunas zonas y prácticamente eliminaron cosechas completas”, comentó.

Buen desarrollo productivo pese a las lluvias

De acuerdo con Phanjavidze, la floración y la fase de inducción floral tuvieron un comportamiento positivo en términos generales. Aunque existió cierto riesgo de heladas durante la floración en algunas áreas productivas, los productores que implementaron medidas preventivas lograron evitar daños relevantes. “Hubo riesgo de heladas, pero con un manejo adecuado hoy podemos decir que tenemos cero daño por frío”, explicó.

Uno de los principales desafíos de la temporada ha sido el exceso de precipitaciones. Según detalló, Georgia acumuló cerca de 700 milímetros de lluvia durante la primavera, cifra superior a la observada en años anteriores. Esto generó preocupación respecto al proceso de polinización, debido a la menor cantidad de días soleados y la necesidad de incrementar el uso de abejorros y abejas melíferas por hectárea.

Además, el dirigente señaló que las bajas temperaturas afectaron el desarrollo foliar en comparación con la temporada pasada, aunque hasta ahora no observan impactos relevantes sobre el desempeño de las plantas ni sobre la fruta. “Fue una primavera bastante fría y lluviosa, lo que obligó a realizar intervenciones en ventanas muy cortas para prevenir enfermedades y asegurar adecuados niveles de calcio y micronutrientes”, indicó.

Producción crecería un 40%

Pese a las dificultades climáticas, las perspectivas productivas son positivas. Phanjavidze afirmó que Georgia podría aumentar su producción de arándanos en torno a un 40% respecto a la temporada anterior. “Los volúmenes se ven muy bien y los productores que han manejado correctamente sus huertos deberían esperar una producción alta y de buena calidad”, sostuvo.

El ejecutivo agregó que, hasta ahora, no se han registrado problemas importantes relacionados con enfermedades fúngicas ni daños generalizados por plagas. Solo reportó un caso puntual de daño por granizo en un huerto ubicado en una zona montañosa con microclima específico, situación que —aseguró— no afecta al desempeño general de la industria.

Asimismo, comentó que el calendario de cosecha sería similar al del año pasado, aunque posiblemente con algunos días de retraso debido a las condiciones frías registradas durante la primavera.

Mercado internacional y foco en Asia

En materia comercial, Phanjavidze indicó que el escenario internacional del arándano también presenta particularidades esta temporada.

Según explicó, Marruecos y España enfrentaron retrasos productivos y algunos problemas de calidad, lo que impulsó altos precios durante la primavera europea. Sin embargo, señaló que los precios comenzaron a estabilizarse durante mayo. “Las últimas partidas de España y Marruecos probablemente tendrán una calidad más baja, pero Georgia no compite directamente con esos volúmenes tempranos. Nuestra diferenciación debe basarse en la calidad”, afirmó.

De cara a la temporada de exportaciones, el representante de la GBGA aseguró que las expectativas para Georgia son optimistas, especialmente por el trabajo que actualmente realiza la industria para abrir nuevos mercados internacionales. “Estamos negociando con nuevos países donde Georgia todavía no exporta arándanos, especialmente mercados de alto volumen en Asia. La apertura de nuevos destinos sigue siendo una prioridad para nosotros”, señaló.

Finalmente, Phanjavidze enfatizó que el éxito de la temporada dependerá en gran medida de las condiciones climáticas durante cosecha. “Si tenemos condiciones favorables, sin lluvias excesivas ni olas de calor, creo que Georgia puede tener una temporada muy exitosa”, concluyó.