La temporada de arándanos en la provincia china de Yunnan se desarrolló con normalidad, pese a un adelanto cercano a 20 días respecto de un año habitual, impulsado por un invierno más cálido y temperaturas superiores a lo normal durante los primeros meses del año. Así lo informó Wang Shuyao, fundador de Honghe Anmei Agricultural Technology Co., Ltd., empresa especializada en producción de arándanos en sustrato que trabaja con más de 300 productores en la región.

La compañía produce principalmente en la zona de Honghe, donde cultiva 187 hectáreas de variedades Southern Highbush de bajo requerimiento de frío, entre ellas Sunrise, Eureka y Magic. Además, mantiene 40 hectáreas de variedades Northern Highbush en Lijiang, una zona ubicada a mayor altitud.

La cosecha se adelantó cerca de 20 días

Según explicó Wang, la floración y el cuajado avanzaron de manera satisfactoria en las zonas productivas de menor altitud, como Honghe Mengzi, aunque algunas variedades, entre ellas Eureka, presentaron ciertas dificultades de cuaja en Lijiang, ubicada a 2.500 metros sobre el nivel del mar. La floración comenzó a inicios de marzo, aproximadamente un mes antes de lo habitual.

El adelanto también se reflejó en la cosecha. En las zonas bajas de producción, donde normalmente las labores concluyen hacia el 20 de mayo, gran parte de la fruta ya había sido recolectada a fines de abril. De esta manera, el cierre de temporada se produjo entre finales de abril y comienzos de mayo.

Calidad y volúmenes dentro de lo esperado

Pese a las condiciones climáticas particulares de la campaña, los resultados productivos se mantuvieron dentro de las expectativas. Según señaló Wang, las lluvias abundantes durante el período de crecimiento, junto con un invierno cálido y prolongados períodos de nubosidad, favorecieron la aparición de deficiencias nutricionales en numerosos huertos. Estas condiciones redujeron los requerimientos de riego y dificultaron los programas de fertilización en algunos predios. Sin embargo, agregó que estos factores no tuvieron un impacto significativo sobre la producción ni sobre la calidad de la fruta.

Uno de los principales desafíos de la temporada fue el control de trips, que se convirtió en la principal presión fitosanitaria en Yunnan. Aunque las aplicaciones preventivas siguieron siendo la práctica habitual, el productor sostuvo que la plaga fue especialmente difícil de contener este año.

Escasez de mano de obra presiona los costos

Desde el punto de vista comercial, la temporada también mostró cambios relevantes. Wang indicó que los precios en el mercado interno descendieron rápidamente después del Año Nuevo chino, alcanzando entre 20 y 30 yuanes por kilogramo (USD 2,95 – 4,42) hacia finales de marzo.

Al mismo tiempo, la fuerte expansión de la industria ha provocado una escasez generalizada de mano de obra en las principales zonas productivas, elevando los costos de cosecha desde 3-4 yuanes por kilogramo (USD 0,44 – 0,59) hasta niveles de 7-10 yuanes (USD 1,03 – 1,47) por kilogramo.

De cara a la próxima campaña, el productor prevé un comportamiento de mercado similar al observado este año, con precios elevados antes del Año Nuevo chino y una caída posterior. En el ámbito productivo, espera mantener una calidad estable, aunque advierte que la disponibilidad de trabajadores seguirá siendo uno de los principales desafíos para la rentabilidad de los huertos.

Yunnan fortalece su posición como principal polo productivo

Actualmente, Yunnan se consolida como la principal región productora de arándanos de China, con una cosecha cercana a las 300.000 toneladas y una superficie en producción estimada entre 400.000 y 500.000 mu (entre 26.700 y 33.300 hectáreas).

Las exportaciones se concentran entre marzo y mayo, principalmente hacia el Sudeste Asiático y, cada vez más, hacia Rusia. Durante este período destacan variedades adaptadas a altas temperaturas como F6, Magica y Planasa 42, que concentran gran parte de la fruta destinada a los mercados de exportación.

Wang observa además una creciente especialización de las distintas zonas productivas de la provincia según su altitud. Mientras las áreas de menor elevación, como Honghe y Wenshan, continúan enfocadas en la producción temprana para exportación entre febrero y mayo, las zonas más altas están desarrollando esquemas productivos que buscan cubrir ventanas comerciales específicas durante gran parte del año.

En el caso de su operación, la producción en altura de variedades Northern Highbush en Lijiang permite abastecer el mercado entre junio y agosto, un período en que la oferta de fruta de calidad disminuye en otras regiones productoras del país.