El fenómeno de El Niño ya está presente tanto en el Pacífico central como frente a las costas de Sudamérica y podría intensificarse durante los próximos meses, generando condiciones más cálidas y un aumento de las precipitaciones en algunas regiones del Perú durante la próxima temporada lluviosa.

Felipe Costa, director internacional del Centro Internacional para la Investigación del Fenómeno de El Niño (CIIFEN), sostuvo que la evolución observada desde comienzos de año confirmó el desarrollo del evento climático. “Sí podemos decir que ya estamos con un fenómeno de El Niño presente. Tanto El Niño Global, que es el que está en el centro del Pacífico, como El Niño Costero, que está en las costas de Sudamérica”, señaló.

Según explicó, tras la finalización de un episodio débil de La Niña, que se extendió entre septiembre de 2025 y enero-febrero de 2026, comenzaron a desarrollarse condiciones de calentamiento oceánico que primero dieron origen a un evento de El Niño Costero y posteriormente a un evento de El Niño de escala global.

Costa indicó que las señales comenzaron a observarse durante el primer trimestre del año y que, conforme avanzaron los meses, las probabilidades de desarrollo del fenómeno fueron aumentando hasta consolidarse en las condiciones actuales.

Temperaturas más altas y posibles impactos en el agro

El especialista advirtió que tanto El Niño Global como El Niño Costero favorecen un incremento de las temperaturas del aire, situación que podría mantenerse durante el resto del año e incluso extenderse hasta el verano de 2027.“Hay mayores probabilidades de temperatura del aire más altas para todo este año, incluyendo el verano de 2027”, sostuvo.

En cuanto a las precipitaciones, explicó que el comportamiento será más variable según la ubicación geográfica. No obstante, señaló que durante la próxima temporada de lluvias podrían registrarse acumulados superiores a lo normal e incluso eventos extremos puntuales en algunas zonas.

“Para esta temporada de lluvias sí podríamos esperar lluvias superiores a lo normal, con eventos extremos puntuales, pero en general el acumulado de la temporada posiblemente sea con más lluvias de lo normal”, indicó.

Para las principales regiones productoras de arándanos del Perú, los efectos asociados a las lluvias no serían inmediatos durante los meses de invierno, sino que comenzarían a ser más relevantes conforme avance la temporada hacia finales de año.

El peak se espera para fines de 2026

Respecto de la evolución futura del evento, Costa explicó que el comportamiento esperado difiere entre El Niño Costero y El Niño Global. Mientras el episodio costero registró su fase más intensa entre febrero y marzo, las condiciones oceánicas continúan siendo cálidas y podrían volver a fortalecerse durante el próximo verano austral.

En el caso de El Niño Global, los modelos climáticos proyectan que la máxima intensidad se alcanzaría entre noviembre y diciembre. “El pico del evento sería entre noviembre y diciembre en cuanto al calentamiento de El Niño Global”, señaló.

Actualmente, el calentamiento oceánico se mantiene en niveles considerados débiles, cercanos a los 0,5°C por encima de lo normal. Sin embargo, los pronósticos sugieren que podría superar los 2°C durante los próximos meses. “Se espera que por lo menos llegue a ser un evento moderado y hay probabilidades altas de que pueda ser un evento muy fuerte”, advirtió.

Agricultura climáticamente inteligente

Frente a este escenario, el director internacional de CIIFEN enfatizó la necesidad de fortalecer la llamada agricultura climáticamente inteligente, incorporando herramientas de monitoreo y gestión basadas en información climática.

En esa línea, Costa señaló que el sector agropecuario tiene muchos factores que se pueden controlar, como el suelo, el riego o el manejo agronómico. “El clima es el único factor que no se puede controlar. Es un factor para el que tenemos que prepararnos, usar la información disponible y jugar con las otras variables que sí podemos controlar”, explicó.

Entre las principales recomendaciones mencionó la instalación de estaciones meteorológicas, sensores de humedad y temperatura de suelo, además de sistemas de monitoreo que permitan construir registros históricos de largo plazo para apoyar la toma de decisiones productivas.

Costa abordará estos temas durante su participación en el 1er Curso Internacional de Especialización en Producción de Arándanos, que se realizará en Chiclayo, donde analizará las condiciones actuales de El Niño y sus posibles implicancias para las distintas regiones productoras del Perú.