Fotos: Berries Paradise.
Lo que comenzó en 2008 como un proyecto de 20 hectáreas de zarzamora en Tuxpan, Jalisco, hoy se ha consolidado como uno de los principales actores de la industria mexicana de berries. Berries Paradise suma actualmente más de 1.500 hectáreas entre producción propia —desarrollada bajo ABA Value— y productores asociados, con una estrategia enfocada en abastecer berries frescas durante las 52 semanas del año.
En el ámbito productivo, ABA Value cuenta hoy con 670 hectáreas, distribuidas en 420 hectáreas de arándanos y 250 hectáreas de frambuesas. La meta es expandir esa superficie hasta 850 hectáreas en los próximos años. «La idea es pasar de las 420 hectáreas actuales de arándanos a 600 durante los próximos cuatro o cinco años y mantener las 250 hectáreas de frambuesa», señaló a Blueberries News Paco Ortiz, director general de ABA Value.

Para alcanzar ese objetivo, la empresa proyecta un crecimiento anual de entre 30 y 40 hectáreas, incorporando entre 20 y 30 hectáreas de nuevos campos cada año y destinando alrededor de 10 hectáreas al recambio varietal, reemplazando inicialmente Biloxi y posteriormente Atlas. En esa estrategia, la genética juega un papel clave. «Queremos consolidar nuestra producción con variedades Sekoya», sostuvo Ortiz.
Un potencial de crecimiento impulsado por el arándano
Más allá del crecimiento en superficie, el grupo tiene una ambiciosa visión de expansión para los próximos años. «En la temporada 2025/26 produjimos y comercializamos más de 20 mil toneladas de berries frescas. Nuestra visión es que, en un plazo máximo de siete años, podamos duplicar ese volumen», señaló César Ortiz, director general de Berries Paradise.

Según explicó, el principal motor de ese crecimiento será el arándano, cultivo en el que la empresa identifica la mayor oportunidad comercial para México. «Creemos que el arándano es el cultivo con mayor potencial porque complementa muy bien la oferta de Perú y Chile, en una ventana comercial muy atractiva para el mercado norteamericano, cuya demanda sigue creciendo de forma sólida. La temporada pasada Perú exportó cerca de 200 mil toneladas de arándanos, mientras que México alcanzó alrededor de 75 mil toneladas. Esa diferencia muestra el enorme potencial que tiene el país y la oportunidad que tenemos por delante para seguir creciendo», destacó.
Una temporada histórica
Respecto al desempeño de la última campaña, César Ortiz aseguró que tanto la empresa como la industria registraron un año positivo. «La temporada fue muy buena para Berries Paradise y para la industria en general. El arándano creció un 17%, mientras que las frambuesas y las zarzamoras aumentaron entre un 25% y un 30%. El único cultivo que retrocedió fue la fresa, principalmente por factores ajenos a la productividad», comentó.
Aunque el aumento de la oferta redujo parcialmente los precios, sostuvo que los productores eficientes lograron mantener la rentabilidad. «Quienes controlaron bien sus costos y trabajaron de manera eficiente pudieron obtener ganancias», afirmó.
Para Berries Paradise, además, la temporada marcó un hito. «Superamos por primera vez las 20 mil toneladas de berries frescas comercializadas. Nunca habíamos alcanzado ese volumen y es un logro histórico para la empresa, que hoy nos posiciona entre los tres principales exportadores de berries de México hacia el mundo», señaló.

Del volumen total comercializado, aproximadamente el 45% correspondió a arándanos, el 35% a frambuesas y el 20% a zarzamoras.
Una nueva etapa para la compañía
En paralelo al crecimiento productivo, Berries Paradise prepara el lanzamiento de una nueva identidad corporativa, como parte de un proceso de transformación que busca consolidar su presencia internacional. «Estamos relanzando nuestra marca porque estamos evolucionando de una empresa regional a una compañía global. Queremos integrarnos verticalmente al mercado, honrar nuestra historia y, al mismo tiempo, construir una propuesta de valor preparada para el futuro», explicó César Ortiz.

El ejecutivo agregó que este proceso contempla una redefinición de la arquitectura de marca, del relato corporativo y de la propuesta de valor de la empresa. «Todo este trabajo está pensado para responder mejor a nuestros clientes y al consumidor final. Estamos llevando la compañía a un siguiente nivel, y como familia y como grupo nos entusiasma mucho la etapa que viene», concluyó.