Llegar a la cosecha con la mayor cantidad posible de fruta en condición comercial es uno de los principales desafíos de una producción de arándanos orientada a mercados exigentes. Hacia el cierre del ciclo, la exposición a las condiciones ambientales como la alta radiación puede aumentar el desafío de mantener la fruta en buenas condiciones, haciendo relevante contar con herramientas que contribuyan a proteger su potencial comercial.

Fue precisamente en este escenario donde se evaluó el desempeño de TENS Apply ®, una matriz de fosfolípidos vegetales de BIO Apply, desarrollada para su aplicación foliar. El ensayo, realizado en un huerto comercial de Sekoya Pop en Olmos, comparó dosis de 2 y 3 L/ha con un manejo convencional de campo versus testigo comercial (Polímero de Terpeno). Las aplicaciones se realizaron semanalmente durante la etapa final de la campaña y posteriormente se analizó la calidad de la fruta tras 30 días de guarda en frío.

Protección frente a la deshidratación

Uno de los resultados más visibles apareció en campo. Mientras el tratamiento convencional alcanzó 5,71% de bayas deshidratadas en la última evaluación, TENS Apply ® 2 L/ha registró 1,65%. Es decir, bajo las condiciones de este ensayo, la incidencia de deshidratación observada con TENS Apply ® fue aproximadamente 71% menor que en el testigo.

La diferencia también se reflejó en el índice de severidad de deshidratación: 2,59 en el testigo frente a 0,54 con TENS Apply ® 2 L/ha. La relevancia de esta diferencia está en lo que ocurre después: una menor incidencia de deshidratación puede contribuir a preservar una mayor proporción de fruta en condiciones comercializables. Y es aquí donde los resultados de calibre permiten llevar el análisis desde el huerto hasta el negocio.

Del calibre al potencial económico

Después de 30 días de guarda, TENS Apply ® 3 L/ha alcanzó un calibre promedio de 18,74 mm, frente a 18,30 mm del testigo. Pero la diferencia se vuelve más interesante al observar la distribución: 23,8% de la fruta tratada con 3 L/ha superó los 20 mm, mientras que en el manejo convencional esa proporción fue de 13,1%.

En un mercado donde el calibre puede tener una incidencia directa sobre el precio, esta redistribución puede traducirse en un mayor retorno estimado. Considerando un rendimiento de referencia de 31.941 kg/ha y valores de US$5,5/kg para fruta de 15-17 mm, US$7/kg para 18-20 mm y US$8,5/kg para fruta sobre 20 mm, el ingreso estimado para el tratamiento convencional alcanzó US$226.415/ha. Con TENS Apply ® 2 L/ha, el cálculo subió a US$229.481/ha, mientras que con 3 L/ha llegó a US$235.003/ha.

En otras palabras, bajo estas cifras, la distribución de calibres observada con TENS Apply ® 3 L/ha representa un potencial diferencial de US$8.588/ha frente al testigo. Para TENS Apply ® 2 L/ha, el diferencial estimado alcanza US$3.067/ha. Es importante señalar que se trata de estimaciones construidas a partir de los calibres observados en el ensayo y valores de mercado de referencia, por lo que su resultado puede variar según rendimiento, precios y estructura comercial de cada productor.

Una respuesta diferenciada según la dosis

Los resultados también mostraron una respuesta diferenciada según la dosis. Mientras 2 L/ha destacó especialmente por su comportamiento frente a la deshidratación en campo, la aplicación de 3 L/ha sobresalió por calibre y sólidos solubles, alcanzando 17,07 °Brix después de la guarda.

Así, el ensayo plantea una lectura que va más allá de la protección de la fruta frente a las condiciones ambientales. En un cultivo donde cada atributo de calidad puede tener una expresión económica, gestionar el impacto de la alta radiación y preservar el potencial comercial de las bayas puede contribuir a mejorar el resultado final del negocio.

Basado en validación: «Efecto de la aplicación de TENS-Apply® sobre la calidad de fruta en guarda y el comportamiento en campo de arándano alto (Vaccinium corymbosum) cv. Sekoya Pop». Realizado por Consultora Agrícola y Comercial Santa María Limitada, dirigida por:
Sebastián Ochoa Münzenmayer y su equipo compuesto por:
Simón Muñoz Ainardi
Fernando Villagrán Muñoz
Antonia Maggiolo Garrido.