A poco más de un mes de una nueva edición de Fruittrade, el presidente de Fedefruta, Víctor Catán, adelantó algunos de los principales temas que marcarán la discusión del encuentro, poniendo el foco en las ventajas que tiene Chile, el conocimiento técnico disponible y la necesidad de recuperar la competitividad de la fruticultura nacional.
Según explicó Catán, Fruittrade tendrá tres grandes focos. El primero será relevar las ventajas comparativas de Chile como productor y exportador de fruta; el segundo, poner en valor “la riqueza humana del conocimiento técnico” existente en el país; y el tercero, abordar cómo devolver competitividad a una industria que, a su juicio, tiene espacio para crecer significativamente en el corto y mediano plazo.

“Tenemos ventajas comparativas importantes y tenemos que alinearlas en el sentido correcto”, señaló, apuntando también a la necesidad de revisar políticas públicas, mejorar la relación entre los distintos actores de la cadena y avanzar hacia una industria donde sus diferentes eslabones entiendan que comparten un mismo objetivo.
En esa línea, Catán planteó que uno de los desafíos pendientes es lograr una mayor articulación entre los actores de la fruticultura. “Lo principal es poder unir los eslabones y sentarse en la mesa a generar una orgánica, una gobernanza, una especie de resolución de conflictos que se pueden suceder, y no esperar que las leyes o una mano poderosa venga a golpear la mesa y a ordenar la industria”, sostuvo.
El presidente de Fedefruta también llamó a revisar algunas de las decisiones que han marcado el desarrollo reciente del sector, tomando como ejemplo el crecimiento experimentado por la cereza. A su juicio, parte de las dificultades actuales se relacionan con un crecimiento que no siempre estuvo acompañado por una mirada integral de la cadena y por la responsabilidad de los distintos actores sobre el resultado final de la fruta.
El arándano como ejemplo de especialización
En este escenario, Catán destacó particularmente la evolución que ha experimentado la industria del arándano en Chile, considerándola un ejemplo de cómo una actividad que enfrentó una etapa de crecimiento acelerado puede avanzar hacia un modelo más especializado y profesional.
“La industria del arándano es una industria que pasó de tener un crecimiento inorgánico, con una serie de toma de decisiones sin mucha información, a pasar a una industria mucho más especializada y profesional, y vemos resultados que son muy distintos”, comentó.
Entre los cambios, destacó especialmente la forma en que actualmente se toman decisiones relacionadas con las variedades, donde existe una mayor disponibilidad de información, estudios y conocimiento técnico.
“Hoy es una industria que se ha desarrollado en base al conocimiento, buena información, estudios previos y no porque al de al lado le resultó ahí necesariamente va a resultar acá”, señaló.
Para Catán, esta evolución demuestra que la especialización y el uso de información pueden marcar una diferencia en el desempeño de las distintas especies frutícolas. “El arándano es un buen ejemplo de cómo algo que tuvo un crecimiento inorgánico, que pasó por malos momentos, hoy puede pasar por buenos momentos haciendo las cosas bien y eso hay que extrapolarlo a las otras especies frutícolas”, concluyó.
Fruittrade 2026 se realizará los días 29 y 30 de septiembre en Jardines El Mercurio, en Vitacura, Santiago, y reunirá a representantes de distintos segmentos de la fruticultura chilena en torno a nueve ejes temáticos.