Durante la visita técnica a campos de arándanos en Olmos y distintas zonas productivas de Trujillo, el asesor internacional de CASM Blueberries, Simón Muñoz, evaluó el comportamiento de las variedades y la calidad de la fruta, destacando un buen desempeño de las variedades premium y señales de menor actividad en algunas variedades abiertas.
El comportamiento de los huertos de arándanos en distintas zonas productivas de Perú continúa mostrando, en términos generales, un escenario favorable para la temporada, aunque con diferencias marcadas según la variedad y los efectos asociados a las condiciones climáticas provocadas por El Niño.
Así lo observó Simón Muñoz, asesor internacional de CASM Blueberries, durante una reciente visita técnica a campos ubicados en Olmos y los alrededores de Trujillo, incluyendo zonas como Paiján, al norte, y San Jacinto y Virú, hacia el sur.
Uno de los principales aspectos identificados durante el recorrido fue el desempeño de las variedades premium. “Estas variedades siguen sacando la cara por la temporada. No hemos visto su productividad ni su rendimiento mermado por El Niño, por lo menos no es lo que estamos viendo en terreno”, explicó Muñoz.


En contraste, el especialista sí ha observado diferencias en algunas variedades abiertas, entre ellas Ventura, Atlas y Bianca. En esta genética se aprecia una menor cantidad de fruta y una menor apertura de yemas, asociadas a una reducción en la actividad metabólica de las plantas. Según explicó, las condiciones climáticas han provocado una ralentización del desarrollo de estas plantas, lo que se ha traducido en una menor entrega de flores en el período actual.
Buena calidad y sabor de la fruta
Pese a las diferencias entre variedades, la evaluación general de la temporada es positiva. Muñoz destacó especialmente los parámetros de calidad observados durante el recorrido. “En términos generales, la temporada se ve bien. La calidad de momento ha sido muy buena, hemos visto buen calibre y muy buen sabor”, señaló.
En particular, Olmos destaca por las características organolépticas de la fruta observada durante la visita. “Sobre todo, en la zona de Olmos la fruta está con muy buen sabor”, agregó.
De esta manera, el recorrido técnico permite observar una temporada que, pese a los desafíos climáticos, mantiene señales positivas en términos de producción y calidad, aunque con respuestas diferenciadas entre variedades y zonas productivas. Para el asesor, el comportamiento de las variedades premium y la calidad de la fruta aparecen, hasta ahora, como algunos de los principales factores positivos de la campaña.





