La exposición a alta radiación, temperaturas elevadas y déficit hídrico puede someter a las plantas a períodos de estrés que afectan sus procesos fisiológicos y su capacidad de crecimiento. Frente a este desafío, Patagonia Biotecnología (PatBio) desarrolló FERTUM SOLAR SHIELD, un protector y bioestimulante foliar cuyo objetivo principal es contribuir a mantener activa la fotosíntesis durante períodos de estrés por alta radiación y calor, favoreciendo así la disponibilidad de energía para el crecimiento y la producción de la planta.
Su formulación reúne extracto de Macrocystis pyrifera de la Patagonia, adaptada a condiciones únicas y obtenida de cultivos propios de PatBio, junto con glicina betaína, prolina, silicio y fosfolípidos, componentes que actúan de manera complementaria frente a condiciones ambientales adversas.

Una formulación, distintas rutas de protección
La macroalga Macrocystis pyrifera funciona como matriz bioestimulante y aporta polisacáridos y otros compuestos funcionales. Evaluaciones con extractos de esta alga han mostrado respuestas en regulación estomática, asimilación de carbono y crecimiento bajo condiciones hídricas contrastantes (Cruzat-Hermosilla et al., 2026).
La glicina betaína está asociada a la osmoprotección y estabilización de proteínas, membranas y complejos fotosintéticos. Bajo calor y alta irradiancia se han reportado respuestas en contenido de clorofila, actividad del fotosistema II, fotosíntesis neta y conductancia estomática (Wang et al., 2014; Allakhverdiev et al., 2007). La prolina también participa en el ajuste osmótico y la estabilización celular, además de contribuir a la respuesta antioxidante frente a especies reactivas de oxígeno (Moustakas et al., 2011; Kaushal et al., 2011).
El silicio complementa estos mecanismos mediante efectos estructurales y bioquímicos asociados a la tolerancia al estrés, mientras que los fosfolípidos contribuyen a mantener la estabilidad y funcionalidad de las membranas celulares. Dentro de la formulación también favorecen la emulsificación, dispersión, mojamiento y adherencia sobre la superficie vegetal, permitiendo una cobertura uniforme y transparente (Khan et al., 2020; Sun et al., 2020).





Evaluación de FERTUM SOLAR SHIELD en arándanos
Para evaluar su comportamiento en condiciones comerciales de producción, CASM Blueberries realizó durante 2026 un ensayo en plantas de arándano cv. Mágica ubicadas en Trujillo, Perú. La evaluación buscó determinar el efecto de FERTUM SOLAR SHIELD sobre el desarrollo vegetativo, la pigmentación fotosintética y la respuesta termodinámica foliar durante la etapa de crecimiento.
El protocolo comparó el manejo habitual del campo con tres dosis de FERTUM SOLAR SHIELD: 0,4 L/ha, 1,2 L/ha y 2,0 L/ha. Las aplicaciones se realizaron vía foliar, alcanzando tallos, ramas y hojas.
Los resultados mostraron respuestas diferenciadas según la variable y la dosis utilizada, destacando principalmente el crecimiento en altura, la emisión de brotes basales y la concentración de clorofila.
Mayor altura y crecimiento de brotes
Al cierre de la evaluación, los tratamientos de 1,2 y 2,0 L/ha generaron plantas estadísticamente más altas que el testigo. Mientras el manejo de campo alcanzó una altura promedio de 92,35 cm, FERTUM SOLAR SHIELD llegó a 97,40 cm con 1,2 L/ha y a 97,80 cm con 2,0 L/ha, equivalentes a incrementos aproximados de 5,5% y 5,9%, respectivamente.

La elongación de brotes también mostró una tendencia positiva con las dosis superiores. El testigo registró 103,95 cm, frente a 107,10 cm con 1,2 L/ha y 108,75 cm con 2,0 L/ha.

Hasta 60% más brotes de renovación
Una de las respuestas más marcadas del ensayo se produjo en la brotación basal, relacionada con la generación de madera de renovación desde la corona de la planta.
Al cierre del período evaluado, el manejo de campo presentó un promedio de 3,80 brotes basales por planta. Con FERTUM SOLAR SHIELD a 0,4 L/ha, el promedio aumentó a 6,10 brotes, un 60,52% más que el testigo. Con la dosis de 1,2 L/ha se registraron 6,05 brotes, equivalentes a un incremento de 59,21%. En ambos casos, la diferencia respecto del testigo fue estadísticamente significativa.

La dosis de 2,0 L/ha alcanzó 4,80 brotes basales, un 26,31% más que el manejo de campo, aunque se ubicó estadísticamente en un rango intermedio. De esta manera, la mayor respuesta en brotación basal se obtuvo con las dos dosis inferiores evaluadas.

La emisión de estos brotes adquiere especial relevancia desde el punto de vista del desarrollo estructural, ya que corresponde al crecimiento generado desde la corona y asociado a la formación de madera de renovación.
Más clorofila con la dosis de 2 L/ha
El contenido de clorofila fue otro de los parámetros donde FERTUM SOLAR SHIELD mostró una respuesta positiva. En una primera evaluación, las dosis de 1,2 y 2,0 L/ha alcanzaron valores medios de 726,95 y 729,27, respectivamente, frente a 656,59 del testigo.
Al cierre del período, la respuesta más clara correspondió al tratamiento de 2,0 L/ha, que alcanzó un valor medio de clorofila de 746,88 y fue estadísticamente superior al testigo y al resto de los tratamientos, situados entre 682,56 y 693,75. Esta dosis registró sistemáticamente los valores más altos de clorofila durante las evaluaciones.
La mayor concentración de clorofila observada con 2,0 L/ha coincidió además con la mayor altura de planta y el mayor valor numérico de elongación de brotes.

Protección sin residuos visibles
El ensayo contempló además una prueba de compatibilidad aplicando FERTUM SOLAR SHIELD a dosis elevadas para determinar la posible aparición de manchas o depósitos sobre frutos y follaje.
Tras la aplicación no se observaron residuos blanquecinos, depósitos superficiales ni alteraciones en la coloración natural de la fruta o el tejido foliar. La formulación presentó una distribución uniforme y transparente sobre la cutícula, sin dejar marcas que pudieran afectar la presentación comercial de los arándanos.
Una estrategia orientada a sostener la actividad de la planta
FERTUM SOLAR SHIELD integra en una sola formulación componentes complementarios que protegen y sostienen la fisiología de la planta frente a condiciones de alta radiación y temperatura. Sus distintos mecanismos de acción convergen en un objetivo común: mantener la actividad fotosintética bajo estrés térmico y asegurar la disponibilidad de energía para los procesos de crecimiento y producción.
Esta doble funcionalidad lo hace una herramienta válida en ambas etapas del cultivo: durante el desarrollo vegetativo, contribuye a sostener el crecimiento activo; y en etapa productiva, permite que la planta permanezca metabólicamente activa durante los períodos de mayor exigencia climática, protegiendo la calidad y continuidad del proceso productivo
Además de abordar distintos aspectos de la respuesta frente al estrés, esta integración busca simplificar el programa de manejo al reunir en un solo producto componentes que habitualmente pueden incorporarse mediante distintas herramientas. De esta manera, permite reducir la cantidad de productos independientes que deben ser adquiridos, almacenados, preparados y mezclados.
Los resultados obtenidos en arándanos cv. Mágica muestran respuestas en distintas variables vinculadas al desarrollo vegetativo y al contenido de clorofila. Mientras las dosis de 1,2 y 2,0 L/ha destacaron en altura de planta, las concentraciones de 0,4 y 1,2 L/ha generaron la mayor emisión de brotes de renovación y la dosis de 2,0 L/ha alcanzó el mayor contenido de clorofila.

Contacto:
Nombre: Claudio Fernández
Mail: cfernandez@patbio.com
Web: www.patbio.com
Referencias
Allakhverdiev, S. I., Los, D. A., Mohanty, P., Nishiyama, Y. y Murata, N. (2007). Glycinebetaine alleviates the inhibitory effect of moderate heat stress on the repair of photosystem II during photoinhibition. Biochimica et Biophysica Acta – Bioenergetics. DOI: 10.1016/j.bbabio.2007.10.005.
Cruzat-Hermosilla, M., Alvear, T., Gerding, M., Brintrup, M., Asmüssen, M. V., Garriga, M. y Calderón-Orellana, A. (2026). Macrocystis pyrifera seaweed extracts combined with Pseudomonas koreensis enhance growth and stomatal regulation in the sweet cherry rootstock Colt under contrasting water conditions. Frontiers in Plant Science, 17, 1813040. DOI: 10.3389/fpls.2026.1813040.
Kaushal, N., Gupta, K., Bhandhari, K., Kumar, S., Thakur, P. y Nayyar, H. (2011). Proline induces heat tolerance in chickpea plants by protecting vital enzymes of carbon and antioxidative metabolism. Physiology and Molecular Biology of Plants, 17, 203–213. DOI: 10.1007/s12298-011-0078-2.
Khan, A. et al. (2020). Silicon-induced thermotolerance in Solanum lycopersicum L. via activation of antioxidant system, heat shock proteins and endogenous phytohormones. BMC Plant Biology, 20. DOI: 10.1186/s12870-020-02456-7.
Moustakas, M., Sperdouli, I., Kouna, T., Antonopoulou, C. I. y Therios, I. (2011). Exogenous proline induces soluble sugar accumulation and alleviates drought stress effects on photosystem II functioning of Arabidopsis thaliana leaves. Plant Growth Regulation, 65, 315–325. DOI: 10.1007/s10725-011-9604-z.
Sun, M., Peng, F., Xiao, Y., Yu, W., Zhang, Y. y Gao, H. (2020). Exogenous phosphatidylcholine treatment alleviates drought stress and maintains the integrity of root cell membranes in peach. Scientia Horticulturae, 259, 108821. DOI: 10.1016/j.scienta.2019.108821.
Wang, Y., Liu, S., Zhang, H., Zhao, Y., Zhao, H. y Liu, H. (2014). Glycine betaine application in grain-filling wheat plants alleviates heat and high light-induced photoinhibition by enhancing psbA transcription and stomatal conductance. Acta Physiologiae Plantarum, 36, 2195–2202. DOI: 10.1007/s11738-014-1596-7.