Durante su recorrido por distintos campos de México, el asesor internacional de CASM Blueberries, Simón Muñoz, puso el foco en el avance del desarrollo vegetativo de las plantas, considerando especialmente que la mayoría de las podas se realizaron entre junio y julio.
De acuerdo con la evaluación en terreno, los cultivos presentan un desarrollo vegetativo favorable, con plantas vigorosas y un buen estado general. “Las plantas se ven bastante sanas y nuestros clientes están muy contentos”, señaló el asesor.
Lo observado en terreno es determinante considerando que los huertos se encuentran en una etapa clave para consolidar su estructura productiva y aprovechar los últimos meses de crecimiento antes de avanzar hacia una nueva temporada de producción.
Un caso adelantado: floración en un huerto sobre los 2.000 metros
Dentro de los campos evaluados destacó particularmente un ensayo de 18 hectáreas desarrollado por Berries Paradise, ubicado a más de 2.000 metros sobre el nivel del mar.
En este huerto ya se observan las primeras flores, evidenciando un desarrollo considerablemente más temprano que el registrado en gran parte de la industria mexicana.
La anticipación responde a una decisión estratégica de manejo. Según explicó Muñoz, la compañía realizó podas tempranas, durante marzo, con el objetivo de mantener la disponibilidad de fruta en el mercado estadounidense durante un período más prolongado.
Como resultado el huerto presenta plantas de muy buen vigor, desarrollo y condición sanitaria, que actualmente se encuentra en un estado fenológico adelantado respecto de otros huertos de arándanos de la zona.


Ajustes de manejo para favorecer el potencial productivo
Junto con evaluar el estado de las plantas, el trabajo realizado en los campos permitió identificar oportunidades de ajuste para optimizar el desarrollo durante los próximos meses.
En este sentido, Muñoz realizó modificaciones en los programas de fertilización y en distintas estrategias de manejo, con el objetivo de aprovechar de la mejor manera los últimos dos a tres meses de crecimiento vegetativo. “El objetivo es desarrollar los últimos laterales productivos de nuestras plantas y lograr mayor volumen de producción y mejor calidad”, explicó el asesor.
Esta etapa será determinante para definir la capacidad productiva de los huertos, ya que un adecuado desarrollo de los laterales permitirá construir una estructura de planta capaz de sostener una buena carga frutal durante la próxima temporada.
La presión de trips, uno de los principales desafíos
En materia fitosanitaria, el escenario general observado durante las visitas fue positivo. Sin embargo, uno de los principales puntos de atención corresponde actualmente a la presión de trips, particularmente sobre los brotes en desarrollo vegetativo.
Fuera de esto, Muñoz destacó el buen estado sanitario general de las plantas, lo que permite enfrentar los próximos meses con buenas perspectivas y concentrar los esfuerzos en optimizar el crecimiento y la estructura productiva.



