North Bay Produce continuará ampliando su operación de arándanos en México con la plantación de 78 nuevas hectáreas durante la próxima campaña. Actualmente, la compañía comercializa alrededor de 5 millones de kilos de arándanos mexicanos y cuenta con cerca de 200 hectáreas plantadas con variedades Sekoya. Además del arándano, su oferta en el país incluye frambuesas, zarzamoras y fresas.
Freddy Hoflack, country manager de North Bay Produce para México y Guatemala, abordó en conversación con Blueberries News las condiciones que enfrenta la producción en el país. “Las condiciones en México son diferentes y, en muchos casos, hacen desafiante la producción de arándanos. Por ello, el ritmo de crecimiento y expansión no necesariamente será el mismo que en otros países. Sin embargo, en North Bay seguimos trabajando para ampliar nuestra superficie en México e impulsar el recambio varietal hacia fruta premium”.

La producción vinculada a la compañía se concentra principalmente en Jalisco, con presencia también en Puebla y Colima. El grueso del volumen comienza durante las últimas semanas de diciembre y se extiende hasta mediados de junio, aunque las plantaciones ubicadas en zonas altas permiten disponer de fruta temprana.
North Bay México trabaja principalmente con el programa Sekoya, en particular con la variedad Pop, debido a las condiciones de bajo requerimiento de frío de las zonas productivas mexicanas. Prácticamente toda su producción se desarrolla en macetas con sustrato de fibra de coco, sistema hacia el cual, según Hoflack, también ha migrado una parte importante de la industria del país.
Un modelo donde el grower participa del negocio
North Bay Produce opera como una cooperativa cuyos propietarios son los propios productores y exportadores. Actualmente cuenta con más de 30 miembros a nivel global, seis de ellos en México, quienes aportan más del 85% de su oferta en la región. Además, trabaja con productores no miembros que utilizan sus servicios de comercialización en una menor proporción.
Hoflack explicó que este modelo permite que los productores miembros participen de los resultados de la cooperativa. Desde 1991, detalló, North Bay Produce ha retornado US$108,9 millones a sus miembros, de los cuales US$16,7 millones correspondieron al último ejercicio fiscal.

Los miembros también tienen acceso prioritario a distintas iniciativas de la compañía, entre ellas proyectos vinculados al crecimiento y desarrollo varietal. Para Hoflack, esta estructura permite mantener alineados los intereses de la compañía y sus productores.
Crecer con disciplina: los retos de producir en México
En materia fitosanitaria, Hoflack identificó a los trips como uno de los mayores desafíos actuales para la producción mexicana de arándanos. Su control, explicó, debe aplicarse de forma preventiva y mantenerse durante la temporada, ya que una interrupción en el manejo puede provocar problemas difíciles de corregir posteriormente.
“El trips ha establecido su presencia en México y se ha convertido en un dolor de cabeza para los productores. Es difícil de combatir y se necesitan controles desde una etapa temprana, que deben ser constantes durante toda la temporada”, afirmó.

A este desafío se suma una creciente competencia por la mano de obra. Durante la cosecha, en ocasiones los productores deben trasladar trabajadores desde estados del sur del país, al mismo tiempo que compiten con otros cultivos intensivos, particularmente la frambuesa.
De acuerdo con Hoflack, retener al personal en campo se ha vuelto cada vez más difícil y las nuevas exigencias laborales han contribuido a elevar los costos de mano de obra entre 25% y 30% durante los últimos años.
Demanda por fruta diferenciada
Pese a estos desafíos, Hoflack mantiene una visión positiva para los arándanos de México en los próximos años. A su juicio, el crecimiento de la oferta peruana ha contribuido a ampliar el mercado y el consumo en Norteamérica, generando mayores oportunidades para otros orígenes. “Con la nueva genética vemos una transición hacia una mayor demanda de calibres jumbo y de producto diferenciado, con mejores condiciones de sabor y crunch. Eso ha ayudado a que el consumo per cápita siga aumentando en Estados Unidos y Canadá”, sostuvo.
La estrategia comercial de North Bay contempla su etiqueta estándar y RESERVE, su línea destinada a fruta premium. Parte importante de los arándanos Sekoya se comercializa bajo esta segunda marca, con parámetros asociados a dulzor y textura. Según Hoflack, la demanda por fruta jumbo y por la presentación premium ha permitido impulsar mejores retornos para los productores.

Para Hoflack, este vínculo con los productores también determina la forma en que North Bay proyecta su crecimiento en México. “Al final, nuestro modelo funciona cuando nuestros growers tienen éxito. Nuestro compromiso es trabajar de la mano con ellos para construir programas cada vez más competitivos, rentables y sostenibles”, concluyó.