La primavera comenzará en Chile bajo la influencia de un evento de El Niño que continúa fortaleciéndose. De acuerdo con el último Boletín Agroclimático de la Dirección Meteorológica de Chile (DMC), durante agosto la temperatura superficial del mar registró anomalías de +1,8 °C en la región Niño 3.4, mientras las proyecciones apuntan a que el fenómeno continuará intensificándose hacia fines de año.
Para el trimestre septiembre-octubre-noviembre, la perspectiva anticipa precipitaciones sobre lo normal desde parte de la Región de Coquimbo hasta Los Ríos, un amplio tramo que comprende las principales zonas productoras de arándanos del país. Sin embargo, el panorama térmico muestra diferencias importantes: se esperan mañanas más cálidas de lo habitual desde el norte hasta el norte del Maule, mientras que hacia el sur predominarían temperaturas mínimas bajo lo normal. Las tardes, en tanto, serían más frías desde el sur de Valparaíso hacia buena parte de las zonas centro-sur y sur.
El cambio de estación llega además después de un invierno marcado por una menor acumulación de frío. Todas las localidades analizadas por la DMC entre Atacama y Los Lagos registraron al 31 de agosto un déficit de horas de frío respecto de sus promedios históricos.
La DMC advierte que una acumulación insuficiente de frío podría retrasar la salida de dormancia y, con ello, las etapas de brotación y floración, por lo que recomienda mantener un seguimiento del avance fenológico de los frutales.

Un escenario que cambia hacia el sur
En la zona central, la perspectiva combina condiciones lluviosas con mínimas predominantemente cálidas y máximas más frías en gran parte del territorio. Para localidades como San Fernando, Curicó, Chillán y Concepción, la DMC proyecta precipitaciones por sobre los rangos considerados normales para el trimestre.
En este contexto, el boletín pone atención en el manejo del agua y la humedad en los predios. Entre las recomendaciones aparecen ajustar los turnos de riego de acuerdo con las precipitaciones, mantener los sistemas de drenaje y evitar labores que generen heridas importantes en períodos persistentemente húmedos, debido al riesgo de desarrollo de patógenos fúngicos. También plantea reforzar el monitoreo de plagas y enfermedades.
Hacia el centro-sur y sur cambia parte de la ecuación. Entre La Araucanía y Los Lagos se proyectan condiciones normales a lluviosas, acompañadas por temperaturas mínimas normales a más frías de lo habitual y un predominio de máximas bajas. En sectores sensibles, la DMC recomienda mantener atención sobre posibles heladas y evaluar medidas de control, junto con monitorear diariamente los pronósticos meteorológicos.
La humedad seguirá siendo otro factor a observar. El boletín recomienda mantener el manejo preventivo de enfermedades fúngicas y vigilar drenajes y escurrimientos superficiales en sectores con mayor acumulación de agua.
La perspectiva entrega una tendencia para el trimestre septiembre-octubre-noviembre, pero no anticipa cuándo podrían ocurrir lluvias, heladas u otros eventos específicos. La propia DMC recalca que se trata de un pronóstico climático estacional y no meteorológico, por lo que el seguimiento de eventos diarios o extremos debe apoyarse en los pronósticos de corto y mediano plazo.