La ventana comercial para el arándano chileno sigue existiendo, pero competir dentro de ella ya no depende solo de cuándo llega la fruta. La condición de llegada, el sabor y la renovación varietal estuvieron entre los principales elementos que marcaron las presentaciones dedicadas al cultivo durante Fruittrade 2026.
Andrés Armstrong, director ejecutivo del Comité de Arándanos de Frutas de Chile, situó parte de las oportunidades de la industria en la ventana comercial de febrero a abril en Estados Unidos, junto con la posibilidad de una menor oferta peruana durante noviembre y diciembre producto de El Niño. A ello sumó el crecimiento esperado de la producción orgánica y las posibilidades de continuar diversificando los mercados de destino.
Sin embargo, Armstrong planteó también una serie de desafíos para la industria, entre ellos acelerar el recambio varietal, gestionar los riesgos asociados a El Niño y resguardar la calidad y condición de la fruta al cierre de la temporada. “Para poder aprovechar las oportunidades hay que mantener la condición de llegada de la fruta”, señaló durante su presentación.
Según los antecedentes expuestos por Armstrong, las variedades tradicionales todavía representan cerca del 68% de la oferta chilena de arándanos frescos y alrededor del 74% de la superficie. Por ello, entre los desafíos planteó acelerar el recambio y validar las nuevas variedades de acuerdo con las distintas zonas productivas.
El acceso al mercado estadounidense también forma parte de los desafíos. Armstrong mencionó el arancel de 12,5% asociado a la Sección 301 y la necesidad de avanzar en el systems approach para Maule y O’Higgins. Actualmente, la fumigación exigida para la fruta proveniente de estas regiones dificulta los envíos orgánicos y puede afectar su condición.
Cuando la condición pesa más que el precio
La preocupación por la condición apareció también desde el otro extremo de la cadena. Durante su presentación, Ernesto Pino, director regional de Fall Creek para las Américas, dio a conocer resultados del Estudio del Consumidor Fall Creek 2026, realizado entre más de 1.700 consumidores regulares de arándanos de Estados Unidos, Canadá, Reino Unido, Alemania, China, Chile y España.
Uno de sus principales resultados apunta precisamente a la experiencia que encuentra el consumidor al abrir el envase. De acuerdo con el estudio, la fruta blanda o harinosa y una corta vida útil lideran las frustraciones en los distintos mercados analizados. El precio, en cambio, no aparece como el principal factor que limita el crecimiento de la categoría.
Los resultados muestran además que el tamaño no determina por sí solo la intención de compra y que existen diferencias entre mercados respecto de atributos como el bloom. Al consultar por los factores que aseguran la compra, el sabor y la experiencia de consumo aparecen entre los elementos centrales.
Estos resultados coinciden con uno de los atributos que Armstrong identificó entre las oportunidades para Chile: diferenciar su oferta a través del sabor, junto con mantener la condición necesaria para llegar a destino.
Hacia la “manzanificación” del arándano
Otro de los cambios identificados por Fall Creek está relacionado con la información que los consumidores utilizan al momento de elegir. El estudio muestra que el origen y el nombre de la variedad llaman la atención de entre el 46% y el 76% de los compradores consultados, mientras que estos atributos ya influyen en la decisión de compra del 48% de los consumidores tier 1 en China y del 30% en Estados Unidos.
Pino se refirió a esta evolución como una “manzanificación” del arándano: una categoría en la que el consumidor comienza a prestar mayor atención a elementos como la variedad y el origen, tal como ocurre desde hace años con las manzanas.
El estudio muestra así un mayor interés por información que tradicionalmente ha tenido menor visibilidad en la categoría, con el origen y el nombre varietal comenzando a influir en la decisión de compra de parte de los consumidores.
Una ventana que existe, pero no es exclusiva
Para Pino, la nueva genética también puede contribuir a aprovechar una oportunidad concreta para la producción chilena. En conversación con Blueberries News, tras su participación en Fruittrade, explicó que entre las semanas 2 y 12 existe un periodo en el que resulta más difícil encontrar suficiente suministro de fruta de calidad en los principales mercados.
Chile no ocupa solo ese espacio. España, Marruecos y Perú también participan de esa ventana, ya sea entrando o saliendo de sus respectivas temporadas. Sin embargo, Pino sostuvo que Chile mantiene la capacidad de abastecer volúmenes relevantes durante ese periodo, tanto hacia Estados Unidos como hacia Europa. “Esa ventana sigue existiendo, no es exclusiva, competimos igualmente, pero competimos con ventaja porque tenemos un buen producto y tenemos una buena experiencia para hacerlo”, afirmó.
En ese escenario, Pino destacó el aporte que pueden realizar las nuevas variedades a través de características asociadas a productividad, calidad y capacidad de almacenamiento, sumadas a la experiencia acumulada por Chile en la producción de arándanos.
El interés por avanzar en esa renovación también se está reflejando en la demanda por plantas. Según antecedentes de Fall Creek, en Chile la compañía ya tiene comprometida toda su capacidad disponible para 2027 y está avanzando con la demanda correspondiente a 2028.
Pino sostuvo además que los clientes están buscando en Chile alternativas capaces de responder a las necesidades de esa ventana y vinculó esa demanda con productores que están renovando su oferta varietal y mejorando sus estándares de calidad. “Ese para mí es el gran valor que agrega la nueva genética en Chile y la oportunidad que tiene Chile para salir adelante en el largo plazo”, concluyó.